Lado D dos Esportes no estilo "a vida é um jogo"
  • scissors
    May 21st, 2013Lado D dos EsportesEsportes, Rugby

    “Me motivaron sus historias de compromiso”

    “Deportes, Desaparecidos y Dictadura” es un libro fundamental para seguir recordando y pensando a una generación que entendió que para cumplir con la consigna “Mens sana in corpore sano”, había que poner el cuerpo a lo que dictaba la cabeza y el corazón.

    por Julio Ferrer
    [Nota en edición impresa. Mascaró #11, mayo 2013]

    El autor de este profundo trabajo es el reconocido periodista y escritor Gustavo Veiga, quien lleva más de 30 años investigando y escribiendo en distintos medios gráficos como La Prensa, Clarín, Crónica, El Periodista, Goles y El Gráfico, entre otros. Actualmente trabaja en Página/12 y Un Caño. También ha escrito sobre el deporte y sus negocios sucios: “Donde manda la patota, barras bravas, poder y política” (1998) y “Fútbol limpio, negocios turbios” (2002).

    En la primera edición del libro de investigación “Deporte, Desaparecidos y Dictadura” (2006), Veiga reconstruyó las historias de 26 deportistas desaparecidos como los jugadores de La Plata Rugby Club (Pablo Balut, Santiago Sánchez Viamonte, Mariano Montequín); el futbolista de Huracán de Tres Arroyos, Rivada, el atleta Miguel Sanchéz, el tenista Daniel Schapira, entre otros. También descubrió la macabra doble vida de Juan de la Cruz Kairuz, director técnico y ex futbolista y paralelamente, represor y jefe de varios operativos ilegales de secuestros en Jujuy, tierra feudal de la familia Blaquier. En esta nueva edición ampliada, incorporó nueve casos más, como los futbolistas Luis Ciancio de Gimnasia Esgrima de La Plata, Adriana Acosta, jugadora de Hóckey sobre césped del club Lomas, Alicia Alfonsín de Cabandié, basquetbolista y mamá de Juan, nacido en la ESMA y hoy diputado porteño kirchnerista, el ajedrecista Gustavo Bruzzone. Y denuncia a otro personaje siniestro, Edgardo Andrada, famoso arquero de Rosario Central y la Selección Nacional que fue personal de inteligencia en la provincia de Santa Fe.

    En estas páginas (salvo la de los colaboradores de los genocidas) podrá encontrarse ese mundo utópico en donde podía convivir la misma pasión por el deporte y por las causas populares. Algo casi impensable en el deporte del siglo XXI, donde en su mayoría se promueve la “cultura del éxito”, del despilfarro y lujos obscenos, del poder del dinero como meta de la consagración del ser humano. Todo lo contrario a lo que practicaban todos estos deportistas desaparecidos, que se desarrollaban al máximo en sus disciplinas, pero sin olvidar la solidaridad y las ganas de construir un mundo más justo para todos.

    En esta entrevista con Mascaró, Veiga nos cuenta sobre su último libro.

    . . .

    ¿Qué lo motivó a hacer este trabajo de rescatar del olvido a deportistas desaparecidos por la última dictadura cívico-militar?

    Me motivaron sus historias de compromiso con las ideas revolucionarias de una época, su militancia, su relación con el deporte en una etapa en que no era la maquinaria mediática, comercial y política que es hoy. No era el deporte que nos determina la agenda, el fenómeno globalizado que ha generado una casta de divos y divas millonarios. Ellos eran la antítesis de eso que vemos ahora en la televisión hasta cansarnos. Su participación en organizaciones político-militares, agrupaciones gremiales o estudiantiles de superficie o cualquier otro espacio colectivo, sería impensable en estos tiempos de banalidad institucionalizada. Ellos renunciaron a sus deportes por la militancia, compitieron hasta dónde pudieron, y siendo deportistas nunca perdieron su concepción de hombres íntegros, hechos de una sola pieza.

    ¿Cuánto hace que viene trabajando en el tema?

    Empecé de a poco, con una historia, dos, tres, y a medida que mis artículos iban siendo publicados en Página/12, y en menor medida en otros medios también, tomé conciencia de que ahí había una masa crítica de casos que podían cobrar forma en un libro. Como en el medio hay otros colegas que escribieron sobre ellos, los invité a participar de la iniciativa y a ampliar con su mirada la que yo tenía.

    En el tema vengo trabajando desde 1998, o quizá un poco antes de que ingresara a Página/12. La dinámica de sus historias, retroalimentadas unas con otras, me superó. Ellos están siempre presentes, en una carrera, una cancha de césped sintético, una plaqueta o el recuerdo de sus compañeros, familiares y amigos. Están vivos entre nosotros de esa manera, sus desaparecedores y asesinos no consiguieron borrar su memoria, sus luchas, las luchas de toda su generación.

    Su libro fue reeditado con más casos de deportistas desaparecidos ¿Cierra un ciclo o tiene pensado seguir investigando y dar nuevos testimonios?

    Creo que este libro, la reedición ampliada de “Deporte, Desaparecidos y Dictadura”, cierra un ciclo. No tengo pensado escribir otro, al menos que las historias vuelvan a superarme, que constate que hay más casos, que soy injusto con quienes no están y deberían estarlo. De cualquier modo, la decisión que tome va a estar cruzada por la necesidad imperiosa de divulgar sus historias allá donde vaya o se quieran conocer. Los reivindicaré siempre desde su pasado como militantes, que se torna presente en el legado que nos dejaron. Nunca dejaré de investigar otros casos, aunque después no se incorporen a un libro.

    Después de su investigación ¿Ha habido algún tipo de reconocimiento o reivindicación para estos deportistas-militantes desaparecidos?

    Sería presuntuoso decir que después de mis investigaciones o el libro se dispararon reconocimientos aquí y allá. Y sí así fuera, enhorabuena. Valerio Piccioni, el periodista italiano que instaló en los medios de su país y de acá la historia de Miguel Sánchez, el atleta emblema, es un precursor. Así nació la Corsa de Miguel en Roma, que después se transformó en la Carrera de Miguel acá, en la Argentina. Adriana Acosta le dio el nombre a la cancha de hóckey de césped sintético del CENARD, Daniel Schapira tiene una plaqueta que evoca su memoria, los rugbiers del club La Plata tienen la suya en su campo de deportes, al futbolista Carlos Alberto Rivada lo sobrevive su hijo Diego en un proyecto colosal de club social y deportivo en General Lamadrid, Gustavo Papilo Olmedo tiene una calle que lo homenajea en su pueblo riojano de Los Sarmientos… Ellos, con su compromiso y desprendimiento, se ganaron su reconocimiento sin necesidad del libro. El único mérito que tiene es que logró unir sus historias en 128 páginas. Y que también están allí los casos de deportistas que fueron represores. La contracara, los que en la década del 70 secuestraron, torturaron e hicieron desaparecer gente. Ellos usaron al deporte como fachada, como coartada. Sus víctimas, por el contrario, amaban al deporte, lo practicaban de manera amateur, sacándole horas a la familia, el estudio, el trabajo, pero no a su vocación política.

    Sería interesante que el libro circulara por los colegios secundarios y facultades de Comunicación Social y Periodismo Deportivo ¿Existe alguna posibilidad?

    Me parece atinente la pregunta. Creo que sí, que sus historias merecen leerse, analizarse y discutirse en donde los jóvenes se forman. Todos sabemos el influjo que ejerce el deporte sobre los más chicos, cómo lo viven, de qué manera se identifican con sus símbolos más fuertes como la camiseta o determinado ídolo. Que puedan saber cómo en otros tiempos hubo deportistas que se jugaron la vida por un ideal, a los que ni se les ocurriría pensar en el profesionalismo tal como lo concebimos hoy, que dejaron de jugar al rugby, al fútbol o al tenis por militar en el secundario o la facultad, que conozcan sus historias, sería una contribución a robustecer la memoria colectiva desde el deporte, esa herramienta formidable que mejora la calidad de vida de la gente cuando se entiende que cumple una determinada función social y se estimulan sus prácticas asociativas. Ojalá exista la posibilidad en el futuro de que el trabajo llegue a las escuelas, terciarios o facultades o profesorados.

    ¿Cuál es el objetivo de su investigación?

    Aunque el tema me es próximo y sensible por razones personales, me guió esa simbiosis de política y deporte que siempre estuvo dentro de mis inquietudes. Practiqué y practico deporte, milité y milito por ideas, por lo que divulgar sus historias me resultó tan imperativo como fascinante. Con el mayor de los rigores posibles, traté de evocar sus semblanzas de vida recurriendo al testimonio de familiares, amigos, compañeros de equipo, entrenadores. En una humanidad tan deshumanizada como la que vivimos, su ejemplo debe difundirse para las generaciones actuales y futuras.

    . . .

    Abigail o El Capitán Miguel, el desaparecido 18 de La Plata Rugby Club

    por Agustín Santarelli

    La historia de los 17 desaparecidos de La Plata Rugby Club (LPRC) es conocida. Pero ahora se sabe que hubo un desaparecido 18, aunque su nombre no aparece en la placa que desde hace años se instaló en la sede del conjunto canario. Se trata de Abigail Armando Attademo, el “Capitán Miguel”, militante del PRT-ERP.

    Recientemente, Julián Axat - defensor penal juvenil platense e hijo del rugbier desaparecido Rodolfo Axat -, recuperó la historia deportiva del adolescente Abigail, quien fuera conocido más tarde en su organización, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), como “Pedro” o “Panfleto” y un poco más tarde, en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), como el Capitán Miguel.

    Cuenta Axat que Attademo “Nació en La Plata el 3 de Abril de 1948. Hizo la primaria en la Escuela Anexa de la UNLP y la secundaria en el Colegio Nacional Rafael Hernández. Por ser de abril le tocó la camada del 47. Allí se hizo amigo de mi padre Rodolfo “Fel” Axat, y de tantos otros que conforman “la barra”: “Naca” Pérez Arzueta, el “Negro” Eduardo Bustillo, Ricardo “Tite” Eliçabe; Juan “el gordo” Gascón; el “flaco” Bonilla, etc. La “barra” del Nacional de 1 y 49, no es solamente una camada. Es también la octava, más tarde la séptima, la sexta; todas del “Canario” La Plata Rugby Club”.

    La comprobación de que Abigail fue jugador de LPRC apareció hace poco tiempo, con unos viejos artículos y fotos del Diario El Día, que conservaba uno de sus compañeros del colegio y la ovalada, el “Gordo” Gascón.

    Abigail Attademo, el Capitán Miguel, también fue tapa de diarios y su rostro era bien conocido por militares y policías desde fines de 1975, cuando encabezó el grupo de 70 combatientes del ERP que intentaron asaltar el Batallón Depósitos de Arsenales 601 Domingo Viejobueno, ubicado en la localidad de Monte Chingolo con el objetivo de apropiarse de armamento y de dar un revés importante al golpe militar que se hacía inminente. El encargado de derribar el portón de entrada con un camión, fue Jorge Moura, otro de los jugadores desaparecidos del LPRC, al igual que Eduardo Merbilah, compañero de inferiores de Abigail y de militancia de Miguel.

    Después del asalto al cuartel de Monte Chingolo, el “Capitán Miguel”, era un objetivo primordial del ejército. El 4 de junio de 1976 Abigail es emboscado en la casa donde se encontraba junto a su nueva pareja, y otros compañeros de militancia. Al momento de su desaparición Abigail es herido. Hay testigos que dicen haberlo visto en Campo de Mayo.

    Abigail sigue desaparecido, pero no tanto.

    {Agencia de Noticias Redacción - ANRed}

    Tags: , , , , ,
  • scissors
    May 11th, 2013Lado D dos EsportesEsportes, Futebol

    … it’s gonna be alright (…)”

    Tags: , , , , ,
  • scissors
    May 1st, 2013Lado D dos EsportesEsgrima, Esportes

    {Cubainformación TV}

    Tags:
  • scissors
    April 29th, 2013Lado D dos EsportesEsportes

    * Imagem: Reprodução/www

    . . .

    Razones para alentar la cultura del detalle en el deporte

    por José Antonio Chapman Pérez

    Muy gratificante es poder comprobar cómo la cultura general gana un lugar importante en los atletas de toda la nación, de manera especial en Holguín.

    En visitas efectuadas a la escuela integral deportiva escolar (Eide) Pedro Día Coello, de Holguín, en la antesala de la partida hacia las diferentes sedes de los Juegos Escolares Nacionales y la Olimpiada Juvenil, pudimos percibir un clima socio psicológico favorable.

    Escuché a alguien asegurar, este correcto comportamiento, en el que disciplina, cortesía, adecuado porte y aspecto personal predominaban, es fruto de una labor de formación educativa integral de todos.

    Comparto esa afirmación en la que no tiene espacio el absurdo criterio de que la cortesía, el buen decir, la gentileza, el hábito de respetar el punto de vista de los demás son caracteres propios de la cultura del detalle inherentes a las féminas.

    Ahora bien, ¿cómo se puede definir la cultura del detalle? Si la cultura en general es el alma de la nación, a través de la cual se expresan sus sentimientos, intereses y aspiraciones comunes más elevadas, la cultura popular es el rostro de cualquier comunidad humana, es el factor identitario más importante y definitorio que la caracteriza y distingue de toda la diversidad y riqueza del entramado social.

    Cultura del detalle es un determinado modo de vida en el que prevalece la búsqueda constante y la lucha continua por el perfeccionamiento humano, es planificar, prever, anticiparse, evitar lo negativo o neutralizar sus efectos, es provocar la ocurrencia de lo positivo, lo bueno y lo agradable, es contribuir a la formación de valores.

    Asimismo, es hacer en cada momento y lugar lo que cada momento y lugar exigen, sin palabra ni punto de más ni de menos lo que hay que decir; es el acercamiento cada vez más a la exactitud.

    Cultura del detalle es desterrar la banalidad, la improvisación, la imprevisión, el desorden y el descuido. Es el cuidado, conservación, mejoramiento y embellecimiento de los recursos y medios de que nos valemos y nos servimos.

    Es el deber que se tiene de ser agradable con los demás, de embellecer el entorno. Es la palabra oportuna y precisa: esa que salva, que fortalece, que ilumina. Es el gesto amistoso, la mirada piadosa, la reparadora sonrisa.

    ¿Cómo lograr el cambio en quiénes tienen trastocado el término? El cambio de mentalidad debe ser fruto de una labor educativa intensa, aún perfectible, ha vencido las visiones dogmáticas a través de un modo discursivo en el que se acentúa la mirada colectiva, dialogante que ha propiciado el aprendizaje del que se recogen hoy frutos.

    Aclaro que cambiar es necesario a todos los niveles pero sin perder las esencias, la condiciones primarias porque más que pensar en el cambio de quienes nos rodean, las modificaciones tienen que partir de cada uno de nosotros.

    En el movimiento de artistas aficionados en la Eide holguinera es otra muestra fehaciente de cultura en la que detalles artísticos alentados por hondo lirismo, provocan alegres exclamaciones, agradecidos aplausos.

    El reconocimiento es colectivo porque se aprecian avances en la formación educativa de los campeones del mañana, sin que ello quiera decir que hay razones para el repique de campanas o dormir sobre laureles.

    No podemos olvidar una máxima en la vida. El éxito puede conducir a la rutina si no hay una mirada crítica a lo alcanzado, de ahí la necesidad de responder sistemáticamente diferentes Interrogantes.

    ¿A dónde queremos llegar?, ¿Qué cosas buenas tenemos y debemos cambiar?, ¿Qué cosas malas tenemos y debemos cambiar? De esta forma rompemos la rutina para lograr que el avance en términos de cultura del detalle en atletas y profesores sea una constante.

    {Radio Angulo}

    Tags:
  • scissors
    April 23rd, 2013Lado D dos EsportesEsportes, Futebol

    Foi na semana passada que aconteceu em Florianópolis (SC) a nona edição do projeto “Jornadas Bolivarianas”.

    O vídeo traz a análise do presidente do Instituto de Estudos Latino-Americanos, centro de estudos que criou e toca adiante uma série de atividades acerca da Pátria Grande.

    Mais uma vez, novos detalhes sobre os grande$ evento$ e$portivo$, inclusive além da experiência brasileira, que vem sendo construída. (RAG)

    Tags: , , , , , , , , ,
  • scissors
    April 18th, 2013Lado D dos EsportesEsportes

    Aldo Rebelo, ministro do Esporte, esteve no “Roda Viva” por estes dias.

    Copa do Mundo 2014 e Olimpíada do Rio 2016, inevitavelmente, fizeram parte da conversa. Embora vistos como ”temas batidos”, novidades sobre os mesmos não ficaram de fora no arrodeio.

    ¡Saquen las conclusiones! (RAG)

    . . .

    . . .

    . . .

    . . .

    Tags: , , , ,
  • scissors
    April 2nd, 2013Lado D dos EsportesEsportes, Futebol

    Outro vídeo interessante sobre os megaeventos do esporte nos próximos três anos, em terras brasileiras.

    Com opiniões coletadas pelo Instituto de Estudos Latino-Americanos (IELA), o audiovisual tem produção motivada também para divulgar a 9ª edição do projeto ”Jornadas Bolivarianas” (9 a 12 de abril próximos, em Florianópolis/SC).

    Divulgado pelo canal (link ali à direita, assim como o do instituto) da jornalista Elaine Tavares, importante para estendermos o debate acerca da Copa 2014 e da Olimpíada 2016. (RAG)

    Tags: , , , , , ,
  • scissors
    March 22nd, 2013Lado D dos EsportesEsportes, Futebol

    Ou os índios que se fodam…

    Tags: , , , , , ,
  • scissors
    March 11th, 2013Lado D dos EsportesEsportes

    No blog dissonante, vídeo da Causa Operária TV que trata do tema das UPPs na cidade do Rio de Janeiro.

    Como o esporte está presente em comentários similares ao da perda de espaço de quadra esportiva para pessoas de fora da “comunidade”, segue o aviso para quem tiver interesse no assunto. (RAG)

    Tags: , , , , ,
  • scissors
    March 4th, 2013Lado D dos EsportesEsportes, Futebol, Futebol Americano

    Os comentários de Motta Lima para o “Direto da Redação” chegaram na semana seguinte à final do Futebol Americano. Aqui na pasta ”Rascunho” desde lá, enquanto o servilismo vigente tornava obsoleto o caso prático de “O apagão moral da grande imprensa”.

    É sintonizar ou ler qualquer grande empresa de comunicação - entenda-se proteger o investimento sob o argumento da exclusividade dos direitos de transmissão - para não ficar ausente a chance de uma crítica ferrenha à la “complexo de vira-latas”.

    Em nível continental, se um gramado na Libertadores apresenta irregularidade, prontamente, o ranço de pilhéria aos países hermanos - exceção aos argentinos, que motivam até a “troca de nacionalidade” nos potreros e salões de cabeleireiros de parte do Brasil.

    O outro amargo, a própria Copa Libertadores e a justificativa previsível: “Na Champions é outro nível, é outro mundo”.

    Falando em sintonia, a do rádio, mais um caso dos boquirrotos que só diminuem o passo adiante da região, latino-americana ou nacional.

    Na última rodada da Fase de Grupos da Copa do Nordeste Menos Piauí e  Maranhão 2013, o dial virtual encontrava-se estacionado numa AM de Salvador (BA). A partida era Itabaiana x Bahia, em Sergipe.

    Com a falta de energia para alimentar os refletores, comentaristas e narrador “da cidade grande”, entre alguns desmerecimentos aos locais do agreste, ao Estado, e portanto, ao próprio Nordeste, inocularam preconceitos velados pelas ondas virtuais.

    “O negócio é o Bahia abrir logo quatro, cinco gols no primeiro tempo e fazer a sua parte!”, dizia um destemido comentarista, que conclui com o tucano “Com todo respeito ao Itabaiana, né esse o nome? Mas o Bahia tem que fazer o máximo de gols logo!” Mal assimilava a pérola radiofônica e outro polia: ”Ih, faltou energia! Me disseram que é normal faltar energia nesse estádio, nos jogos noturnos sempre acontece esse problema!”, cumpria, achava, com o furor necessário para um repórter!!!

    Passada a lapidação decorrente da ausência de eletricidade, um agradinho ao anfitrião, ninguém é de ferro: “O interessante, viu, é que a torcida local comparece, mas o mais interessante é que vem com a camisa do time! Está vendo que não é todo o Nordeste que vai para um jogo de clube local com camisa dos times de Rio-São Paulo?”, refletira o jornalista, dando moedinha de 1 centavo para a torcida ceboleira.

    Intervenção. De notícia quentíssima, jornalismo real.

    Repórter pede a palavra e interrompe o debate dos demais filósofos das quatro linhas: “Conversei com um funcionário do estádio e aqui não há gerador de eletricidade, hein?”, outra voz da sabedoria ecoa e manda o clássico “Só no Brasil mesmo, um estádio sem gerador, perto de uma Copa do Mundo! Que vergonha, Meu Deus do Céu!”.

    Lastimável, pois esqueceram que a Fonte Nova, anos atrás, foi interditada por desabamento de arquibancada. Lastimável também a falácia de ser frequente a falta de energia, apesar do gerador comprometido.

    Lembrete: o duelo entre os tricolores sergipano e baiano terminou em zero a zero. Tsc, tsc. (RAG)

    . . .

    O apagão moral da grande imprensa

    por Rodolpho Motta Lima

    Já mencionei aqui uma frase que acompanhava os brasileiros na década de 60, proferida por Juracy Magalhães, político baiano, ao assumir o posto de embaixador junto aos Estados Unidos: “O que é bom para os Estados Unidos é bom para o Brasil”. Ela foi dita poucos meses antes do golpe militar que instaurou a ditadura entre nós - fruto de um acerto entre gorilas de plantão e os homens da CIA - e quase vinte anos depois de um outro baiano, o então senador Otávio Mangabeira, quando da vinda ao Brasil do general americano Eisenhower, ter-se ajoelhado contrito, beijando, como bom colonizado, as mãos daquele que seria depois Presidente da República nos EUA.

    Essa postura de submissão, um desejo não revelado de, quem sabe, trocar todas as estrelas de nossa bandeira por uma única estrela na bandeira estadunidense, revela-se com frequência quase doentia na exaltação permanente que nossas elites fazem das virtudes dos americanos, passando, não raro, por cima de cenários nada meritórios, como, por exemplo, os que cercam a violência interna e externa típica de muitos setores daquele país, ou os que povoam a ganância especulativa de seus meios financeiros, gerando catástrofes globalizadas que nem mesmo as esperanças depositadas em Obama estão conseguindo fazer retroceder.

    Nada a discutir contra o destino que os norte-americanos pretendem para o seu próprio país, nada mesmo a comentar sobre a alienação que comanda as mentes e corações do cidadão comum da América. Falo do cidadão comum porque, é claro, há muita vida inteligente naquele país, há os que ocupam praças em protesto, os que questionam preconceitos e discriminações históricas, há uma produção artística de confronto aos falsos valores moralistas e ideológicos que pululam por lá. Mas tudo a argumentar contra esse posicionamento vira-lata de brasileiros que atribuem a eles e a seu sistema todas as virtudes, sempre contrapostas ao nossos “defeitos crônicos”, impossíveis de superar, e sempre com críticas aos que ousam dizer, aqui e ali, que “o rei está nu”.

    Mas isso tudo vem a propósito de um fato recente que a grande mídia praticamente omitiu, mas que as redes sociais não deixaram passar em branco… Ou melhor, não deixaram passar no escuro. Falo do apagão que acorreu por ocasião do Super Bowl que encerrou o campeonato de futebol americano da NFL, nos Estados Unidos. O Super Bowl é o maior dos eventos produzidos nos EUA, tido e havido como inigualável como show, organização, competência, que, na visão de alguns, só os americanos possuem, ou, no mínimo, possuem mais do que os outros. Pois bem: um apagão de mais de 30 minutos interrompeu o espetáculo, diante da incredulidade dos milhares de pessoas presentes no estádio e dos incontáveis milhões de espectadores na tevê. E como a mídia manipuladora que domina os nossos meios de informação tratou desse assunto? Longe da virulência com que cuida de episódios desse mesmo tipo no âmbito doméstico, com duas ou três linhas desfocadas, e nada mais…

    No Globoesporte.com, aparece um minicomunicado sobre o jogo com a manchete: “Eleito o MVP do Super Bowl, Joe Flacco é presenteado com carrão”. No desenvolvimento dessa “notícia”, o resultado do jogo, e nada mais. Nenhuma menção ao apagão. No Jornal Nacional do dia seguinte, em matéria de cerca de dois minutos de louvação à grandiosidade do evento, uma única frase sobre o desligar das luzes para afirmar que, apesar do ocorrido, o “brilho da festa” não fora atingido. Isso em alguns segundos apenas, bem menos que o tempo dispensado na mesma matéria ao consumo de antiácidos, em consequência do jogo… No Globo, o colunista Ancelmo Gois, diante do episódio, pede calma ao pessoal, reconhecendo, agora, que os miniapagões, mesmo os nossos, não merecem realce. E Patrícia Kogut, embora com menção ligeiramente crítica ao ocorrido, não deixa de afirmar, porém, que analistas disseram que “isso deve até aumentar a audiência, já que incendiou as redes sociais atraindo curiosos”.

    Esse tipo de jornalismo é mesmo assim: quando interessa faz uma limonada deliciosa do mesmo limão que considera estragado em outras circunstâncias… Não que o fato em si tenha significado importante - não tem nenhum, exatamente como os que às vezes acontecem aqui -, mas é interessante verificar o valor simbólico dessa postura alienada, quando comparamos o estardalhaço que os abutres da comunicação costumam fazer diante de situações similares em nosso país, chegando ao cúmulo, por baixa motivação política, de comparar esses fatos ao verdadeiro “apagão” que tomou de assalto os lares brasileiros no governo FHC. Isso para não falar das insinuações sobre como será possível ousarmos sediar aqui eventos esportivos planetários que tendem a “envergonhar o país diante do mundo”. Sou contra a Copa do Mundo no Brasil, mas nunca por essas razões pessimistas ou derrotistas, e sim pelo que propicia de aproveitamento por parte daqueles que sempre se colocam dispostos a negócios escusos.

    Felizmente, uma parcela ponderável de brasileiros anda buscando a informação (e a formação) em outros meios que não o da grande imprensa. E percebendo que a felicidade do nosso povo não passa pela Avenida das Américas, com seu “Down Town”, seu “New York Center” (e sua estátua da liberdade), seu comércio e seus condomínios repletos de palavras da língua inglesa. Passa, sim, pela construção de um país capaz de encontrar seu próprio destino, livre de pressões e de alienações.

    Tags: , , ,
  • « Older Entries