-
April 24th, 2013CiclismoA descrição do vídeo da “Realidad Expuesta” anota que Monterrey, no México, é “o reino do automóvel”, só que a família Tienda Galán mostra uma das exceções da regra.
O tempo é estranho. Bicicleta, animais de “estimação”, música, calçados populares, o tempo de hedonismo e solidão convicta e adoecida anda transformando tudo em bandeira disso, moda daquilo… Tudo entre “qualidade de vida” e “ciclistas baderneiros”, maniqueísmo do anêmico século XXI.
A Caloi, que cunhou o slogan “Não esqueça a minha Caloi”, nos anos 80, hoje seria uma empresa “revolucionária” só por citar o veículo e… lucrar com isso. Não, nem precisaria modelo “popular”, apenas dizer que bicicleta é necessária. E a criançada, que era induzida a deixar bilhetinhos com o citado slogan em algum canto da casa para os pais, seria composta de verdadeiros Che Guevara mirins, faltando apenas um dread lock, bermudão, saias hippies, estilo paga-pau de londrino ou parisiense (!?!?!?), capacetes da hora e dar um rolê no centrão da metrópole.
Tudo é bandeira, quando deveria ser inerente, como quase sempre foram os itens do segundo parágrafo. Até pirados para atropelar uma leva de ciclistas, intencionalmente e em prol do fluxo do trânsito, existe!!!
O Rock então, de desgosto para a família, hoje é saudado com usurpadores do mesmo, gente sem a menor conexão com o sessentão ritmo, ainda que com milhares de arquivos de mp3, discos, camisas, fotos com barbichinhas descoladas em perfil de rede social e tal. Sobrevivem dele e não são nem roadies ou vivem sob certos pontos de vista do gênero musical, e sim a máxima “tapinha nas costas, riso falso e caixa registradora”.
Neste emaranhado, o recorte da família acima é, por que não, saudoso, pois não há estereótipo em nenhum dos quatro - pai, mãe e dois filhos. Pelo contrário, muito educados e inteligentes, além do mais, cumprimentam pessoas no trajeto, cordialidade que hoje em dia é coisa para otário, portanto, devidamente esnobado. Capacetes, bicicleta, a educação das crianças, enfim, tudo espontâneo, necessidade básica e não um corpo a corpo para povoar pessoas e objetos com bandeiras, hoje, provavelmente arquitetadas para posar. Lucrar. Escapismo de uma grande parte de dementes egoístas.
Longa vida ao quarteto hermano e a todos os espontâneos. Ou forçados a isso por… força maior. O resto é resto. Ou como diz o Nelson Ned, “Mas tudo passa, tudo paaaaaaaaaaaaaaassssssaaa”! (RAG)
Tags: Bicicleta na metrópole -


Una confesión que desnuda al sistema
Lance Armstrong, el ciclista estadounidense ganador consecutivo de siete Tours de Francia, acaba de confesar públicamente que utilizó sustancias prohibidas en su carrera deportiva. “¿Tomó sustancias prohibidas? “Sí” ¿EPO? “Sí” ¿Transfusiones de sangre? “Sí” ¿Testosterona, hormona de crecimiento o cortisona? “Sí” ¿Lo hizo en todos y cada uno de los Tours de France que ganó? “Sí”, fueron las preguntas y respuestas con que la periodista Oprah Winfrey y el propio ciclista en cuestión dejaron atónita, o más aún: indignada, a una teleaudiencia multitudinaria.
por Marcelo Colussi
[mmcolussi@gmail.com]En realidad, no fue ninguna sorpresa que saliera a luz el dopaje en una práctica deportiva; lo sorprendente en este caso fue la declaración de Armstrong tras años de haber negado categóricamente el uso de drogas prohibidas. Probablemente toda esta confesión ante cámaras de televisión puede ser parte de una estudiada maniobra. No está claro aún hacia dónde se apunta con esto, pero desde ya puede pensarse en posibles agendas ocultas más allá de un “sentimiento de culpa” por parte del texano de 41 años. Más aún: si todo esto admite una lectura crítica en términos sociales y/o políticos, ello excede a las razones subjetivas que pueda haber en la persona de Lance Armstrong. Y así fuera que la confesión no es sino un sentimiento absolutamente íntimo que lo ha llevado a este mea culpa público, el análisis que pretendemos no se invalida.
¿Por qué lo hizo? No es precisamente eso lo que debe llamarnos a la reflexión crítica. El caso puntual de Armstrong - más notorio que otros casos de dopaje en el deporte quizá - tiene ribetes increíbles, y probablemente podrán encontrarse allí determinantes que guardan relación con su muy peculiar situación personal: alguien que luchó contra el cáncer y que demostró un espíritu de superación especialísimo, lo que puede desembocar en un hambre de triunfo voraz; tan voraz, que no se detuvo ante la transgresión, lo que le llevó al uso de estimulantes prohibidos. Pero no es esa variable subjetiva, personal, la que deseamos destacar.
La Unión Ciclista Internacional (UCI), que en octubre del año pasado le retirara todas las medallas obtenidas gracias al uso de esos fármacos prohibidos inhabilitándolo para la práctica del ciclismo profesional de por vida, actuó en forma “políticamente correcta”. Sin dudas, el mensaje que lanzó con ello es una defensa de la ética deportiva de este deporte, puesta en entredicho en estos últimos años con numerosos casos similares. De hecho, entre 1999 y el 2005 - período en el cual Lance Armstrong obtuvo sus siete victorias consecutivas en el Tour de Francia - se registraron alrededor de 20 casos de dopaje en las principales competencias ciclísticas de Europa, en Francia, Italia y España. “Su decisión de enfrentarse a su pasado es un paso importante en el largo camino para recuperar la confianza en el deporte”, destacó enfático el presidente de ese organismo internacional, el irlandés Pat McQuaid, también cuestionado por su presunta connivencia en el caso Armstrong.
Del mismo modo, el Comité Olímpico Internacional (COI) se apresuró a fustigar la confesión del ciclista texano: “No puede haber espacio para el doping en el deporte y el COI condena las acciones de Armstrong y de todo aquel que busca una ventaja injusta con el uso de drogas”.
No caben dudas que todo el sistema de dopaje utilizado por Armstrong, altamente desarrollado, hecho a la más alta escuela a tal punto que nunca pudo ser detectado en el momento en que lo utilizaba, implicó estructuras complejas. Es imposible que lo hiciera él en solitario. La confesión del ciclista tal vez ayude a develar alguna red implicada, y no sería de extrañar que se encontraran encumbradas figuras ligadas a todo el escándalo.
Pero la cuestión va más allá todavía. Si ahora queremos llamar la atención sobre el hecho, no es por una pura cuestión “amarillista” de pseudoperiodismo, para enfrascarnos en la “maldad” de este deportista en concreto, o de alguna red mafiosa a sus espaldas. El fenómeno del dopaje en el deporte profesional que viene acrecentándose en las últimas décadas es un síntoma de descomposición social inocultable. En 1988 el velocista canadiense Ben Johnson, en 1992 la atleta alemana Katrin Krabbe, en 1994 el futbolista argentino Diego Maradona, en 1998 el escándalo del Tour de Francia que termina con redadas policiales y el descubrimiento de una vasta red de dopaje en el ciclismo, en 1999 el atleta alemán Dieter Baumann, en el 2005 el tenista argentino Mariano Puerta y sus compatriotas Juan Ignacio Chela y Guillermo Cañas, en el 2006 el equipo de esquí austríaco, del que seis de sus miembros son suspendidos huyendo de la escena el entrenador Walter Mayer, en el 2006 nuevamente en el Tour de Francia salta el escándalo por dopaje siendo suspendidos nueve corredores, entre ellos el alemán Jan Ullrich y el italiano Ivan Basso, en el 2007 la triple campeona olímpica estadounidense, la velocista Marion Jones, en el 2009 la alemana quíntuple campeona olímpica de patinaje Claudia Pechstein, en el 2010 nuevamente un ciclista, el español Alberto Contador, en el 2012 otro ciclista, el alemán Jan Ullrich, sólo por mencionar algunos de los más connotados casos. El ciclismo, evidentemente, evidencia un marcado uso de sustancias prohibidas; pero ello se repite con frecuencia en los más variados deportes, en figuras estelares como todos los arriba mencionados así como en deportistas de segundo nivel. ¿Qué significa todo ello?
Si la práctica del deporte profesional, que se supone debería ser la promoción de una vida sana libre de sustancias psicoactivas, puede verse continuamente tocada por estas transgresiones, en muchos casos con connotaciones policiales, ello nos habla de un “espíritu de la época” cada vez más centrado en el disparate. No puede entendérselo de otra manera: ¡disparate!
Por un lado, y como primera cuestión a analizar: ¿por qué el deporte ha ido dejando atrás de un modo total, sin retorno, el carácter amateur para devenir una mercadería más? Las reglas del mercado, en tanto centro omnímodo de la vida actual, sin dudas fijan todas las actividades humanas. El deporte no podría escapar a esa lógica. A partir de ello surge la segunda cuestión: el capitalismo, en tanto sistema que sólo se alimenta del lucro, no sabe de ética, de valores, de solidaridad. Sólo se trata de ganar. Un deportista profesional, expresión a ultranza de esa lógica, símbolo rutilante del “éxito” al igual que cualquier estrella de la farándula, enceguecido por los reflectores ¿por qué habría de tener aseguradas las barreras éticas en la búsqueda de ese éxito que el sistema reclama a cada instante? No todos los deportistas profesionales se doparán para aspirar al triunfo, pero evidentemente muchos sí. De hecho, muchas grandes figuras del deporte profesional pusieron el grito en el cielo al conocerse recientemente las declaraciones del ciclista estadounidense. Pero no se trata aquí de una simple cuestión de “buena” o “mala” voluntad de tal deportista en cuestión.
Lance Armstrong o Diego Maradona, por dar algunos ejemplos, no son más “reprochables” que aquel deportista que jamás usó estimulantes; no puede agotarse el análisis en su “mala conducta personal”. Obviamente no se la puede justificar, así se entienda que puede ser síntoma de sus estructuras de personalidad. Si Maradona, lamentablemente para él, es un adicto crónico: ¿habrá que “regañarlo” por su “mala conducta”? ¿Esa es la prescripción profesional para los toxicómanos? No va por ahí la cuestión. Lo que se quiere evidenciar ahora es que estas prácticas tan comunes en el deporte profesional actual son, en definitiva, expresión de un medio que obliga al éxito a toda costa, fetichizando el triunfo a cualquier precio. Algunos, por las razones subjetivas que sea, no dudarán en transgredir. El mandato social está allí invitando a hacerlo. El “triunfo” seduce, llama, cautiva. Así funcionan las drogas prohibidas: ahí están, como una mercadería más invitando a su consumo. Muchos las prueban y algunos quedan “enganchados” de por vida. Maradona, aún adicto, sigue siendo ídolo popular en su país, y su transgresor histórico gol “con la mano de dios” no es objeto de vergüenza de sus seguidores, sino de enorgullecimiento. Lo mismo pasa con cualquier fortuna: la transgresión está en su base, la explotación, el despojo. ¿O alguien puede hacer fortuna trabajando honestamente? El “éxito” de los millonarios, del sistema en definitiva, no se fustiga, sino que se premia.
Si el sistema, el macrocosmos, pide “triunfo”, “éxito”, “victoria” a toda costa (esos son los valores primeros de nuestro mundo, en cuyo nombre se hacen guerras, se mata, se hace espionaje industrial o se invaden países), algunos desde el microcosmos (Armstrong, Maradona, etc., la lista es larga e incluye también a muchos Juan de los Palotes que no hacen declaraciones ante cámaras de televisión) se lo toman demasiado en serio, y pueden vender el alma al diablo por conseguirlo.
En otros términos: todo el sistema basado en el “triunfo”, en el lucro como ideal supremo - tal como es nuestro capitalismo dominante, muy sano y rozagante y sin miras de caer en lo inmediato - lleva implícita la transgresión. Las normas sociales ordenan la vida, impiden la transgresión como práctica normal, pero el “éxito” - bien superior por excelencia de ese sistema - no se detiene ante nada. Sin dudas el COI no premia el dopaje y, por el contrario, castiga ejemplarmente a quien incurre en él. Pero el sistema general de valores en el que se desenvuelve, quiera que no, indirectamente lo termina promoviendo. Armstrong, al igual que cualquiera de los gladiadores modernos (muy bien pagados, por supuesto) que el sistema implementa para su monumental y cada vez más fríamente calculado “pan y circo” ¿por qué no habrían de apelar al engaño si es eso lo que cimienta todo el aparato social? La justicia, la solidaridad, el amor y la paz son el barniz políticamente correcto del sistema, pero la explotación inmisericorde y la guerra son su motor real. Un deportista profesional que se dopa - el transgresor texano para el caso, que quizá a nivel personal sí necesite ayuda psicológica - no hace sino repetir ese modelo tan “normal” que mueve al mundo contemporáneo. Y eso, sin dudas, es un disparate.
{Agencia Rodolfo Walsh}
Tags: Doping, E$porte$, Lance Armstrong -
March 15th, 2012Ciclismo. . .
Série Publi$$idade$
Tags: Movistar, Publi$$idade$
[ 44 ] -
May 27th, 2011Ciclismo* Tour de France (Kraftwerk)
Tags: Música, Tour de France (Kraftwerk), Vídeo D Hoje -
September 22nd, 2010Ciclismo
É momento de eleições, assunto recorrente em qualquer parte que se vá, opcional ou ostensivamente.
Aqui, para não perder o fio da meada, foram separados alguns candidatos ligados ao Esporte, como é possível visualizar ao baixar a barra de rolagem ali à direita…
Mas o que encaminhou o perfil @euvoudebike, patrocinado pela Houston, marca de magrelas, um texto da EXAME.com sobre o incentivo da prática ciclista em cidades brasileiras, traduz a pura (e triste!) realidade.
O descaso em torno deste veículo é enorme, certamente pela média baixa de lucro$ em territórios comandados por indústrias automobilísticas, petrolíferas, o conhecido lobby dos financiadores dos outros veículos, aqueles a partir de quatro rodas.
Rápido e sem alardes - a não ser o da ignorância empresarial (e das pessoas físicas também) ao preterir direitos alheios -, o texto assinado pela Vanessa Barbosa expõe que nem “os verdes” fazem questão de lembrar dos prós que envolvem as funções ciclísticas. Claro, deve ter uma e outra candidatura que as destaca, uma das mais notórias seria a do Walter Feldman, candidato a deputado federal por São Paulo, mesmo assim é insuficiente. E os que não esquecem desta causa quase sempre são percebidos como exóticos !?!?!?
Lobby por lobby, bicicletas e respectivos condutores continuam, na “melhor” das hipóteses, sendo abalroados pelos possantes de volante e acelerador, e sem o amparo dos famosos poderes públicos. Sair da frente ou ser jogado para o acostamento, quando muito, eis a questão!
Ao final, em outro “Vídeo D Hoje” agregado, videoclipe do Queen, num dos seus grandes êxitos e com a letra a acompanhá-lo. (RAG)
. . .
Políticos não veem graça em bicicleta, diz especialista
Segundo o engenheiro de gerenciamento de mobilidade Ronaldo Balassiano, debate eleitoral ignora o uso de transporte sustentável nas grandes metrópoles
por Vanessa Barbosa, de EXAME.com
São Paulo - Convencer um brasileiro a incorporar a bicicleta como principal meio de transporte para percursos curtos, a exemplo do que acontece em cidades européias como Barcelona, Paris e Amsterdã, não é uma tarefa fácil. “Bicicleta ainda é vista no país como um veículo de 2ª categoria”, afirma Ronaldo Balassiano, especialista em mobilidade urbana.
Esse meio de transporte individual, sustentável e praticamente nulo em emissões de poluentes - a não ser por uma quantidade ínfima de material particulado liberado pelo atrito entre as rodas de borracha e o asfalto - é apontado como uma solução viável, barata e funcional para os problemas de congestionamento e degradação do ar comuns nas grandes metrópoles.
Apesar do crescente número de adeptos e dos benefícios que geram para o meio ambiente e para a saúde da população, as magrelas de duas rodas não parecem tão atrativas aos gestores públicos como outros veículos. “Os investimentos públicos ainda privilegiam o transporte motorizado e a construção de mais estradas e viadutos, quando poderiam investir na criação de ciclovias”, afirmou o engenheiro durante evento sobre mobilidade urbana realizado nesta quinta (16) na FAAP, em SP.
Segundo o especialista, a “bicicleta não tem graça, politicamente”. Prova disso, é que, em ano eleitoral, o debate sobre esse transporte sustentável é uma ausência sentida em todos os discursos partidários. “Ninguém demonstra compromisso ou interesse pela questão, nem mesmo os verdes, mais engajados com a causa ambiental”.
Riscos e soluções
Sem faixas exclusivas, os ciclistas se arriscam em vias abarrotadas de carros, ônibus e motocicletas, que passam fácil dos 70Km/h. Em janeiro de 2009, uma ciclista morreu na Avenida Paulista, em SP, após ser atropelada por um ônibus. O caso que chocou o país revelou uma demanda antiga por aparelhos públicos específicos para esse tipo de veículo, que é o mais frágil entre os meios de transporte.
Balassiano diz que as soluções vão além da criação de faixas exclusivas ou compartilhadas com limite de velocidade determinado. Também são necessários pontos de abrigos para guardar as bikes, estacionamentos especiais - até mesmo no local de trabalho - e principalmente fiscalização e manutenção da rede de ciclovias. “Se até as olimpíadas de 2016, essas medidas forem tomadas, será possível dobrar a participação da bicicleta na divisão modal de transportes, que atualmente representa apenas 3%”, afirma.
. . .
Bicycle Race
(Queen)
Bicycle, bicycle, bicycle
I want to ride my bicycle, bicycle, bicycle
I want to ride my bicycle
I want to ride my bike
I want to ride my bicycle
I want to ride it where I likeYou say black, I say white
You say bark, I say bite
You say shark I say hey man
Jaws was never my scene
And I don’t like star wars
You say rolls, I say royce
You say God give me a choice
You say Lord, I say christ
I don’t believe in peter pan
Frankenstein or superman
All I wanna do isBicycle, bicycle, bicycle
I want to ride my bicycle, bicycle, bicycle
I want to ride my bicycle
I want to ride my bike
I want to ride my bicycle
I want to ride my,
Bicycle races are coming your way
So forget all your duties, oh yeah!
Fat bottomed girls they’ll be riding today
So look out for those beauties, oh yeah!
On your marks get set goBi-cycle race, bi-cycle race, bi-cycle race
Bicycle, bicycle, bicycle,
I want to ride my bicycle
Bicycle, bicycle bicycle (I want a)
Bicycle race.You say coke, I say cain
Tags: @euvoudebike, Bicycle Race (Queen), Política voltada ao uso da bicicleta, Vídeo D Hoje
You say john, I say wayne
Hot dog, I say cool it man! don’t wanna be the President of America
You say smile, I say cheese
Cartier, I say please,
Income tax, I say Jesus.
I don’t wanna be a candidate for Vietnam or Watergate,
Cause all I wanna do is
Bicycle, bicycle, bicycle
I want to ride my
Bicycle, bicycle, bicycle
I want to ride my bicycle
I want to ride my bike,
I want to ride my bicycle
I want to ride it where I like. -
July 14th, 2010Ciclismo
Bicicletas con sabor a sandía
Podríamos pensar que el Tour de Francia es una carrera ciclista más. Una competición profesional con el único objetivo de ganar. Pero también es una apasionante aventura. Un recorrido sentimental por lugares comunes tanto dentro como fuera del pelotón.
por Dani Sánchez
El Tour de Francia siempre sabe a sandía. Siempre huele a aftersun. Niños sin camiseta, señoras en bañador, cafés con hielo y helados de nata. Esa televisión que a veces está nublada, llena de interferencias de tormenta y problemas con el helicóptero de la señal. Comentarios sobre los tramposos italianos, sobre los escaladores colombianos, los rodadores centroeuropeos, los fracasos franceses, las sorpresas españolas. Alguien se queda un poquito dormido.
El Tour no se puede ver en un pueblo de Texas a las 9 de la mañana. El Tour se ve después de comer en una piscina pública. Desde allí en 1989 y entre olores a crema solar y a expectación mucha gente se agolpa ante la televisión. Un segoviano llamado Perico es favorito y eso para la gente de la piscina ya es ser mucho. Es el prólogo y Perico no aparece. La gente come algún helado y empieza a rumorear que este chico está loco. Que no quiere volver a ganar el Tour y que no se presenta. Llega casi tres minutos tarde a la salida y gusta. Los piscineros disfrutan a lo grande durante las siguientes etapas de montaña atacando a Lemond y Fignon. A la gente de repente le gusta el Tour, todos prefieren llegar tarde a los sitios y si hay que atacar a un yanqui y un francés la cosa es divertida. Después un chapuzón.
Luego llegó Indurain y se sintió la victoria como condena, la falta de alegría, la conversión de esta aventura ciclista en un monólogo propio de otros deportes. Muchos vivieron aquellos años en una gran playa de Salou, viendo ganar constantemente a Indurain en un chiringuito. Aburridos, desconcertados, empachados de alegría. Tristes por Chiappucci, que era más de los suyos. Así que todo el chiringuito celebra a su manera aquel 6 de julio de 1996 en el que Indurain se hunde en Les Arcs (Alpes) y Hautacam (Pirineos). Un Tour organizado para él y quizás para nosotros, con paso incluido por la puerta de su casa en Villava, por donde han pasado casi ocho minutos antes el resto de los corredores. La siesta interrumpida minutos antes de la línea de meta.
Y es que los 12 años en los que Indurain y Armstrong impusieron su aburrimiento el Tour de Francia se convirtió en una carrera vulgar. Pero existió 1998. Un año mágico entre esas dos etapas oscuras. Los niños del camping de La Garrucha disfrutaron con un frigopié en la mano de un espectáculo en el puerto de Galibier. Chava Jiménez y Marco Pantani devolvían las sonrisas. Emocionante verles levantarse del sillín sin mirar para atrás. Emocionante recuperar la aventura del ciclismo. Emocionante ver que todavía la gente se podía divertir después de comer. Fue un verano feliz y libre, con ataques al presente con desenfreno. Corriendo demasiado como hacían ellos. No es raro seguir viendo pintadas sobre el asfalto, de esas con brocha y pintura blanca, de esas que simplemente dicen “tu sei sempre nel nostro cuore”. Fue un año sin siesta.
Ruedas marcadas
El aburrimiento regresó con las siete victorias consecutivas de Armstrong, que acabó por destrozar los lugares comunes del ciclismo. Nadie se acerca a ver las televisiones. Simplemente se pregunta si ha vuelto a ganar. Si hay algún positivo. Si de nuevo el ciclismo se ha convertido en un asunto burocrático. Se reparten las etapas. Se juega con las ruedas marcadas. Todo el mundo se echa la siesta.
Nos despertamos sobresaltados. Contador, los hermanos Schleck, Evans… Llega la alegría en la bicicleta, las sonrisas en la gente y con ello todos los demás sabores y olores del verano. En un camping de Pirineos a los pies del Monte Perdido la gente se reúne en torno a una televisión que ahora es plana. Contador lanza un ataque a su compañero de equipo Armstrong en Verbier, en los Alpes suizos. El americano esta vez no puede. Por fin se rompe el verano. Por fin se vuelve a ver el Tour en las piscinas públicas, en los chiringuitos, en los campings. Las siestas pueden esperar. Un niño junto a su padre observa el alegre pedaleo de Contador. En sus manos sostiene una raja de sandía a medio comer.
{Periódico Diagonal}
Tags: Le Tour de France -
July 6th, 2010Ciclismo
Bicicletas Made in PiauíHouston, empresa especializada na fabricação e venda de bicicletas, comemora 10 anos em 2010 com uma estratégia arrojada: levar seus produtos feitos no Piauí para os 4 cantos do Brasil, com crescimento na faixa de 40%. No Nordeste, já são 16% de participação no mercado. Outra meta é registrar, até o final do ano, a marca de 1 milhão de bikes comercializadas desde sua fundação.
A fábrica, localizada em Teresina, tem capacidade de produzir 650 mil bicicletas por ano, gerando 800 empregos diretos e mais de 3 mil indiretos. Já a sede comercial está localizada na cidade paulista de Jundiaí, onde é feita a comercialização e distribuição dos produtos.
O empreendimento faz parte do grupo Claudino, um conglomerado de empresas que inclui a rede de varejo Armazém Paraíba, Guadalajara (atual fábrica de roupas Ônix Jeans), Socimol (fábrica de colchões, montagem de armários de cozinha e sofás), Construtora Sucesso, Houston do Nordeste (Eletro), Frigotil (frigorífico), Halley Gráfica, Sucesso Publicidade, Teresina Shopping e Colon Carrocerias.
Vá de bike
A marca apoia o portal colaborativo www.euvoudebike.com, que traz blog com dicas, podcast para ouvir enquanto pedala, calculadora de trajetos e muitas imagens. (AE)
. . .
Tags: Bicicletas Houston -
December 11th, 2009Ciclismo
O texto de Javier de Frutos, a seguir, expõe o contrapedal do Ciclismo, no entanto, esporte que é, faz parte de uma realidade facilmente atribuível a outras modalidades.
E que larga concepção de contrapedal, uma vez que o próprio Jornalismo entra no circuito, pois o traço em perfil de 3 vidas (parece coisa do Guillermo Arriaga) ligadas ao mundo das duas rodas questiona o suicídio, ou a árdua batalha pessoal que tem grande parte dos atletas em lidar com a ausência de holofotes, ou mesmo da pura adrenalina. Suicidar-se é uma das vias, bem menos frequente que drogas e noitadas que fazem escoar a fama e principalmente o dinheiro, até porque em sociedades como a nossa, o dinheiro dita as normas da fama…
Frutos, então, lida com o suicídio sem a máscara interesseira da mídia - sim, ela mesma! -, esta que esbanja humanismo, credibilidade e tantas outras virtudes no discurso sobre este tema, mas na prática não há linearidade e, pra variar, toca a música para os leitores menos atentos dançarem. Exemplo disso é Dimitri de Fauw, que pôs em cheque a sua existência ao sentir-se culpado pela morte de um companheiro de profissão, num literal acidente de percurso… Fatalismos de lado, é mais comum saber de companheirismo assim, ainda que para alguns seja “mórbido”, ou as célebres frases boleiras depois do êxito, como “eu sou foda”, “eu sou o cara”?
Fora os casos dos ciclistas, recentemente, houve o do goleiro do clube alemão Hannover e da seleção de futebol da Alemanha, Robert Enke, que seguiu por tirar a própria vida ante as pressões extracampo, e estritamente pessoais – perda de uma filha de 2 anos.
No final das contas, o que seria mais persuasivo, negativamente falando, um gesto extremo mas que leva ao respeito ao próximo e ao sentimento, ou uma chacina de final de semana, para a qual motivos e protagonistas já são telegrafados, e nunca há uma solução por parte de quem deveria (poder público, igrejas, etc)? Ou infográficos criminológicos à disposição “nos melhores sites do ramo”, que dão o passo a passo das cenas da violência? Ou ex-medalhista caçando níqueis em reality show? Ou celebrar a miséria, já em final de vida, de um ex-craque posto ao degredo pela escorreita “çossiedade”? Os exemplos são vários, merecem reticências… Mortes lentas e de excluídos estão liberadas para o espalitar de dentes da curiosidade alheia?
Pseudo-ética midiática a serviço da alma civilizada ocidental! Ajudar, que seria mais útil, hummm… vai tomar tempo, discursar é mais fácil.
Vontade própria, independente do fim, incomoda os dentes da engrenagem, corrói o tártaro de inveja e bufonismo - perdoem-me os sapos, eles sabem que o sentido é conotativo - que os aplaca. Assim são (as pedras) (n)os caminhos dos easy riders!
Continua… (RAG)
. . .
Últimas pedaladas inexplicables
Fuera de las grandes carreras, el ciclismo carece de la tensión y las noticias que aportan otros deportes. Sin embargo, en las últimas semanas, las bicicletas se han hecho un extraño hueco entre los obituarios.
por Javier de Frutos
[Diagonal]Una de las reglas inconfesables del periodismo dice que un dato es una anécdota; dos, un vínculo con posibilidades; y tres, la tentación de un artículo. Frank Vandenbroucke, ciclista belga de 34 años, fue encontrado muerto el pasado 12 de octubre en la habitación de un hotel de Senegal. La autopsia estableció como causa de la muerte una doble embolia pulmonar, y los periódicos recordaron sus frecuentes depresiones y que dos años antes había intentado suicidarse. No había pasado ni un mes desde la muerte de Vandenbroucke cuando su compatriota Dimitri de Fauw, el corredor de pista que en noviembre de 2006 se vio involucrado en el accidente que causó la muerte del ciclista Isaac Gálvez, apareció muerto en su casa de Gante. Ocurrió el 6 de noviembre y diversos medios señalaron que se trataba de un suicidio a consecuencia de la desesperación producida por un drama no superado: un sentimiento de culpa que no logró mitigar. De Fauw tenía 28 años y había dicho de sí mismo: “Emocionalmente soy una ruina”. Tres días después del fallecimiento de De Fauw, el ciclista vasco Agustín Sagasti fue hallado sin vida en su domicilio de la localidad vizcaína de Mungia. Sagasti, de 39 años, sufrió un grave accidente en 1995 en la Vuelta a los Valles Mineros. El choque contra un vehículo que había invadido un cruce mal señalizado lo llevó al hospital en estado de coma con el brazo izquierdo y la pierna derecha destrozados. Tardó más de un año en recuperarse y tuvo que abandonar el ciclismo. Los obituarios de Sagasti contaban que se quitó la vida.
Bicicletas colgadas
Otra de las reglas del periodismo, ésta confesada sin rubor, dice que los hechos merecen una explicación. Pero para construir esa explicación conviene incorporar, al menos, tres elementos. Primero puede explicarse el asunto en clave personal: individuos con vidas marcadas por la tragedia fallecen en trágicas circunstancias. Vandenbroucke es entonces un juguete roto del ciclismo; su íntima relación con el dopaje le había convertido en un toxicómano depresivo. De Fauw es un hombre ahogado por la culpa que no tuvo, incapaz de salir de sus silencios prolongados. Y Sagasti es una promesa del ciclismo que ve su vida deportiva truncada a los 24 años. Para el siguiente paso explicativo es aconsejable elevar el tiro y acudir a la historia. Aparece entonces Luis Ocaña y su muerte con un disparo en la cabeza en el pajar de su casa, una muerte de la que nadie quiere hablar. Y surgen los fantasmas de Thierry Claveyrolat, el Chava Jiménez y Marco Pantani, relatos de existencias al límite. Va quedando así un poso de ídolos caídos en un deporte ingrato plagado de hoteles y soledad. Pero no es suficiente. Conviene ir más allá. Es el momento de recurrir a los expertos y encontrar una etiqueta. Para el caso que nos ocupa se llama “síndrome de la bicicleta colgada”. Así que todo queda reducido a una suerte de enfermedad que puede sobrevenirles a los ciclistas una vez que sus vidas deportivas han terminado y carecen de la ansiedad de la competición. Una enfermedad que puede tener un fatal desenlace, si no se trata a tiempo. Asunto concluido.
Buscar sentido
Una regla menor del periodismo dice que sólo podrán publicarse noticias sobre suicidios cuando afecten a personas de relevancia o supongan un hecho de interés general. El principal motivo de esta autocensura es el temor a las conductas imitativas; un temor que, sin embargo, no se extiende al resto de las truculencias que publican los periódicos. Las noticias de las muertes de Vandenbroucke, De Fauw y Sagasti, si se toman de forma aislada, son sólo el relato de tres dramas personales. Unidas, se convierten en la historia de un drama colectivo, con antecedentes y diagnóstico incluidos. Pero esa tentación de hilvanar y explicar parece aquí, más que nunca, un ejercicio baldío. Sabido es que la prensa cumple el papel tranquilizador de buscar sentido. Lo decía con estas palabras Enric González: “Abramos el periódico. Podremos leer sobre eso terrible (o maravilloso, que eso a veces también sucede) acontecido la víspera. (…) Ese relato da sentido a algo que generalmente no lo tiene: el devenir del mundo”. Sucede a veces que la falta de sentido es demasiado evidente y ocurre entonces que el andamiaje de los textos queda al descubierto y éstos parecen, en el mejor de los casos, un ejercicio de carpintería. Conviene entonces poner un punto, a no ser que alguien sea capaz de explicar y dar sentido a lo que sintió la madre de Agustín Sagasti cuando abrió la puerta de la casa de su hijo el 9 de noviembre de 2009.
{Rebelión}
. . .
Tags: Bicicletas colgadas -
July 4th, 2009Ciclismo
. Imagem: seminhabicifalasse/Reprodução
A prática do ciclismo nos dias de hoje não pode mais ser vista somente como um esporte. Pessoas de várias partes do mundo utilizam bicicletas como meio de transporte e também de protesto. Em Porto Alegre (RS), por exemplo, o GAE (Grupo pela Abolição do Especismo) vem organizando passeios pela cidade, com duas motivações: chamar a atenção para o amor que se deve ter com todos os animais e incentivar o uso das “magrelas”, aproveitando dias bonitos, uma vida mais “real”.
No grupo ainda pequeno (20 do primeiro passeio e 12 no segundo), mas sempre aberto a novos participantes, não há só aventureiros de uma tarde. Segundo Maria de Nazareth Agra Hassen, filósofa e antropóloga, o colega Érico Silveira é triatleta; Tiane e Silvana percorrem longos percursos (Guaíba, São Jerônimo e Viamão); Cadu é praticante de yoga e escalada. Já Nazareth e seu marido, sempre que podem, se locomovem de bicicleta pela cidade.
Mas o perfil é variado, também com ciclistas “mais pica-pau”, brinca, estudantes, professores, engenheiro, editor, professor de Educação Física, nutricionista, psicóloga, publicitário e historiadora. “Todos veganos ou a caminho de o ser”, lembra.
No segundo passeio, realizado no dia 20 de junho, também protestaram contra uma falsa ciclovia existente junto ao Barra Shopping. Segundo ela, o piso é inadequado, há tampas de bueiros a cada cinco metros, não tem rampa de acesso nas extremidades e nem continuidade com a ciclovia do Beira-Rio. “Como os pedestres também não têm calçada, todos concorrem na ‘ciclovia’, o que é injusto para ambos”.
O resultado desse projeto, porém, fica difícil de mensurar: “Recebemos algum apoio de motoristas e de outros ciclistas, mas esse tipo de comportamento apegado ao automóvel, assim como o de dietas à base de carne, não se muda rapidamente. Não sabemos se ficou alguma semente plantada em mentes tão cultivadas para serem consumistas”. (AE)
Tags: Ciclovias, Grupo pela Abolição do Especismo (GAE), Passeio ciclístico -
