Lado D dos Esportes
no estilo "a vida é um jogo"-
July 14th, 2010Ciclismo
Bicicletas con sabor a sandía
Podríamos pensar que el Tour de Francia es una carrera ciclista más. Una competición profesional con el único objetivo de ganar. Pero también es una apasionante aventura. Un recorrido sentimental por lugares comunes tanto dentro como fuera del pelotón.
por Dani Sánchez
El Tour de Francia siempre sabe a sandía. Siempre huele a aftersun. Niños sin camiseta, señoras en bañador, cafés con hielo y helados de nata. Esa televisión que a veces está nublada, llena de interferencias de tormenta y problemas con el helicóptero de la señal. Comentarios sobre los tramposos italianos, sobre los escaladores colombianos, los rodadores centroeuropeos, los fracasos franceses, las sorpresas españolas. Alguien se queda un poquito dormido.
El Tour no se puede ver en un pueblo de Texas a las 9 de la mañana. El Tour se ve después de comer en una piscina pública. Desde allí en 1989 y entre olores a crema solar y a expectación mucha gente se agolpa ante la televisión. Un segoviano llamado Perico es favorito y eso para la gente de la piscina ya es ser mucho. Es el prólogo y Perico no aparece. La gente come algún helado y empieza a rumorear que este chico está loco. Que no quiere volver a ganar el Tour y que no se presenta. Llega casi tres minutos tarde a la salida y gusta. Los piscineros disfrutan a lo grande durante las siguientes etapas de montaña atacando a Lemond y Fignon. A la gente de repente le gusta el Tour, todos prefieren llegar tarde a los sitios y si hay que atacar a un yanqui y un francés la cosa es divertida. Después un chapuzón.
Luego llegó Indurain y se sintió la victoria como condena, la falta de alegría, la conversión de esta aventura ciclista en un monólogo propio de otros deportes. Muchos vivieron aquellos años en una gran playa de Salou, viendo ganar constantemente a Indurain en un chiringuito. Aburridos, desconcertados, empachados de alegría. Tristes por Chiappucci, que era más de los suyos. Así que todo el chiringuito celebra a su manera aquel 6 de julio de 1996 en el que Indurain se hunde en Les Arcs (Alpes) y Hautacam (Pirineos). Un Tour organizado para él y quizás para nosotros, con paso incluido por la puerta de su casa en Villava, por donde han pasado casi ocho minutos antes el resto de los corredores. La siesta interrumpida minutos antes de la línea de meta.
Y es que los 12 años en los que Indurain y Armstrong impusieron su aburrimiento el Tour de Francia se convirtió en una carrera vulgar. Pero existió 1998. Un año mágico entre esas dos etapas oscuras. Los niños del camping de La Garrucha disfrutaron con un frigopié en la mano de un espectáculo en el puerto de Galibier. Chava Jiménez y Marco Pantani devolvían las sonrisas. Emocionante verles levantarse del sillín sin mirar para atrás. Emocionante recuperar la aventura del ciclismo. Emocionante ver que todavía la gente se podía divertir después de comer. Fue un verano feliz y libre, con ataques al presente con desenfreno. Corriendo demasiado como hacían ellos. No es raro seguir viendo pintadas sobre el asfalto, de esas con brocha y pintura blanca, de esas que simplemente dicen “tu sei sempre nel nostro cuore”. Fue un año sin siesta.
Ruedas marcadas
El aburrimiento regresó con las siete victorias consecutivas de Armstrong, que acabó por destrozar los lugares comunes del ciclismo. Nadie se acerca a ver las televisiones. Simplemente se pregunta si ha vuelto a ganar. Si hay algún positivo. Si de nuevo el ciclismo se ha convertido en un asunto burocrático. Se reparten las etapas. Se juega con las ruedas marcadas. Todo el mundo se echa la siesta.
Nos despertamos sobresaltados. Contador, los hermanos Schleck, Evans… Llega la alegría en la bicicleta, las sonrisas en la gente y con ello todos los demás sabores y olores del verano. En un camping de Pirineos a los pies del Monte Perdido la gente se reúne en torno a una televisión que ahora es plana. Contador lanza un ataque a su compañero de equipo Armstrong en Verbier, en los Alpes suizos. El americano esta vez no puede. Por fin se rompe el verano. Por fin se vuelve a ver el Tour en las piscinas públicas, en los chiringuitos, en los campings. Las siestas pueden esperar. Un niño junto a su padre observa el alegre pedaleo de Contador. En sus manos sostiene una raja de sandía a medio comer.
{Periódico Diagonal}
Tags: Le Tour de France -
July 6th, 2010Ciclismo
Bicicletas Made in PiauíHouston, empresa especializada na fabricação e venda de bicicletas, comemora 10 anos em 2010 com uma estratégia arrojada: levar seus produtos feitos no Piauí para os 4 cantos do Brasil, com crescimento na faixa de 40%. No Nordeste, já são 16% de participação no mercado. Outra meta é registrar, até o final do ano, a marca de 1 milhão de bikes comercializadas desde sua fundação.
A fábrica, localizada em Teresina, tem capacidade de produzir 650 mil bicicletas por ano, gerando 800 empregos diretos e mais de 3 mil indiretos. Já a sede comercial está localizada na cidade paulista de Jundiaí, onde é feita a comercialização e distribuição dos produtos.
O empreendimento faz parte do grupo Claudino, um conglomerado de empresas que inclui a rede de varejo Armazém Paraíba, Guadalajara (atual fábrica de roupas Ônix Jeans), Socimol (fábrica de colchões, montagem de armários de cozinha e sofás), Construtora Sucesso, Houston do Nordeste (Eletro), Frigotil (frigorífico), Halley Gráfica, Sucesso Publicidade, Teresina Shopping e Colon Carrocerias.
Vá de bike
A marca apoia o portal colaborativo www.euvoudebike.com, que traz blog com dicas, podcast para ouvir enquanto pedala, calculadora de trajetos e muitas imagens. (AE)
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Tags: Bicicletas Houston, Vídeos -
December 11th, 2009Ciclismo
O texto de Javier de Frutos, a seguir, expõe o contrapedal do Ciclismo, no entanto, esporte que é, faz parte de uma realidade facilmente atribuível a outras modalidades.
E que larga concepção de contrapedal, uma vez que o próprio Jornalismo entra no circuito, pois o traço em perfil de 3 vidas (parece coisa do Guillermo Arriaga) ligadas ao mundo das duas rodas questiona o suicídio, ou a árdua batalha pessoal que tem grande parte dos atletas em lidar com a ausência de holofotes, ou mesmo da pura adrenalina. Suicidar-se é uma das vias, bem menos frequente que drogas e noitadas que fazem escoar a fama e principalmente o dinheiro, até porque em sociedades como a nossa, o dinheiro dita as normas da fama…
Frutos, então, lida com o suicídio sem a máscara interesseira da mídia - sim, ela mesma! -, esta que esbanja humanismo, credibilidade e tantas outras virtudes no discurso sobre este tema, mas na prática não há linearidade e, pra variar, toca a música para os leitores menos atentos dançarem. Exemplo disso é Dimitri de Fauw, que pôs em cheque a sua existência ao sentir-se culpado pela morte de um companheiro de profissão, num literal acidente de percurso… Fatalismos de lado, é mais comum saber de companheirismo assim, ainda que para alguns seja “mórbido”, ou as célebres frases boleiras depois do êxito, como “eu sou foda”, “eu sou o cara”?
Fora os casos dos ciclistas, recentemente, houve o do goleiro do clube alemão Hannover e da seleção de futebol da Alemanha, Robert Enke, que seguiu por tirar a própria vida ante as pressões extracampo, e estritamente pessoais – perda de uma filha de 2 anos.
No final das contas, o que seria mais persuasivo, negativamente falando, um gesto extremo mas que leva ao respeito ao próximo e ao sentimento, ou uma chacina de final de semana, para a qual motivos e protagonistas já são telegrafados, e nunca há uma solução por parte de quem deveria (poder público, igrejas, etc)? Ou infográficos criminológicos à disposição “nos melhores sites do ramo”, que dão o passo a passo das cenas da violência? Ou ex-medalhista caçando níqueis em reality show? Ou celebrar a miséria, já em final de vida, de um ex-craque posto ao degredo pela escorreita “çossiedade”? Os exemplos são vários, merecem reticências… Mortes lentas e de excluídos estão liberadas para o espalitar de dentes da curiosidade alheia?
Pseudo-ética midiática a serviço da alma civilizada ocidental! Ajudar, que seria mais útil, hummm… vai tomar tempo, discursar é mais fácil.
Vontade própria, independente do fim, incomoda os dentes da engrenagem, corrói o tártaro de inveja e bufonismo - perdoem-me os sapos, eles sabem que o sentido é conotativo - que os aplaca. Assim são (as pedras) (n)os caminhos dos easy riders!
Continua… (RAG)
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Últimas pedaladas inexplicables
Fuera de las grandes carreras, el ciclismo carece de la tensión y las noticias que aportan otros deportes. Sin embargo, en las últimas semanas, las bicicletas se han hecho un extraño hueco entre los obituarios.
por Javier de Frutos
[Diagonal]Una de las reglas inconfesables del periodismo dice que un dato es una anécdota; dos, un vínculo con posibilidades; y tres, la tentación de un artículo. Frank Vandenbroucke, ciclista belga de 34 años, fue encontrado muerto el pasado 12 de octubre en la habitación de un hotel de Senegal. La autopsia estableció como causa de la muerte una doble embolia pulmonar, y los periódicos recordaron sus frecuentes depresiones y que dos años antes había intentado suicidarse. No había pasado ni un mes desde la muerte de Vandenbroucke cuando su compatriota Dimitri de Fauw, el corredor de pista que en noviembre de 2006 se vio involucrado en el accidente que causó la muerte del ciclista Isaac Gálvez, apareció muerto en su casa de Gante. Ocurrió el 6 de noviembre y diversos medios señalaron que se trataba de un suicidio a consecuencia de la desesperación producida por un drama no superado: un sentimiento de culpa que no logró mitigar. De Fauw tenía 28 años y había dicho de sí mismo: “Emocionalmente soy una ruina”. Tres días después del fallecimiento de De Fauw, el ciclista vasco Agustín Sagasti fue hallado sin vida en su domicilio de la localidad vizcaína de Mungia. Sagasti, de 39 años, sufrió un grave accidente en 1995 en la Vuelta a los Valles Mineros. El choque contra un vehículo que había invadido un cruce mal señalizado lo llevó al hospital en estado de coma con el brazo izquierdo y la pierna derecha destrozados. Tardó más de un año en recuperarse y tuvo que abandonar el ciclismo. Los obituarios de Sagasti contaban que se quitó la vida.
Bicicletas colgadas
Otra de las reglas del periodismo, ésta confesada sin rubor, dice que los hechos merecen una explicación. Pero para construir esa explicación conviene incorporar, al menos, tres elementos. Primero puede explicarse el asunto en clave personal: individuos con vidas marcadas por la tragedia fallecen en trágicas circunstancias. Vandenbroucke es entonces un juguete roto del ciclismo; su íntima relación con el dopaje le había convertido en un toxicómano depresivo. De Fauw es un hombre ahogado por la culpa que no tuvo, incapaz de salir de sus silencios prolongados. Y Sagasti es una promesa del ciclismo que ve su vida deportiva truncada a los 24 años. Para el siguiente paso explicativo es aconsejable elevar el tiro y acudir a la historia. Aparece entonces Luis Ocaña y su muerte con un disparo en la cabeza en el pajar de su casa, una muerte de la que nadie quiere hablar. Y surgen los fantasmas de Thierry Claveyrolat, el Chava Jiménez y Marco Pantani, relatos de existencias al límite. Va quedando así un poso de ídolos caídos en un deporte ingrato plagado de hoteles y soledad. Pero no es suficiente. Conviene ir más allá. Es el momento de recurrir a los expertos y encontrar una etiqueta. Para el caso que nos ocupa se llama “síndrome de la bicicleta colgada”. Así que todo queda reducido a una suerte de enfermedad que puede sobrevenirles a los ciclistas una vez que sus vidas deportivas han terminado y carecen de la ansiedad de la competición. Una enfermedad que puede tener un fatal desenlace, si no se trata a tiempo. Asunto concluido.
Buscar sentido
Una regla menor del periodismo dice que sólo podrán publicarse noticias sobre suicidios cuando afecten a personas de relevancia o supongan un hecho de interés general. El principal motivo de esta autocensura es el temor a las conductas imitativas; un temor que, sin embargo, no se extiende al resto de las truculencias que publican los periódicos. Las noticias de las muertes de Vandenbroucke, De Fauw y Sagasti, si se toman de forma aislada, son sólo el relato de tres dramas personales. Unidas, se convierten en la historia de un drama colectivo, con antecedentes y diagnóstico incluidos. Pero esa tentación de hilvanar y explicar parece aquí, más que nunca, un ejercicio baldío. Sabido es que la prensa cumple el papel tranquilizador de buscar sentido. Lo decía con estas palabras Enric González: “Abramos el periódico. Podremos leer sobre eso terrible (o maravilloso, que eso a veces también sucede) acontecido la víspera. (…) Ese relato da sentido a algo que generalmente no lo tiene: el devenir del mundo”. Sucede a veces que la falta de sentido es demasiado evidente y ocurre entonces que el andamiaje de los textos queda al descubierto y éstos parecen, en el mejor de los casos, un ejercicio de carpintería. Conviene entonces poner un punto, a no ser que alguien sea capaz de explicar y dar sentido a lo que sintió la madre de Agustín Sagasti cuando abrió la puerta de la casa de su hijo el 9 de noviembre de 2009.
{Rebelión}
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July 4th, 2009Ciclismo
A prática do ciclismo nos dias de hoje não pode mais ser vista somente como um esporte. Pessoas de várias partes do mundo utilizam bicicletas como meio de transporte e também de protesto. Em Porto Alegre (RS), por exemplo, o GAE (Grupo pela Abolição do Especismo) vem organizando passeios pela cidade, com duas motivações: chamar a atenção para o amor que se deve ter com todos os animais e também incentivar o uso das “magrelas”, aproveitando dias bonitos, uma vida mais “real”.
No grupo ainda pequeno (20 do primeiro passeio e 12 no segundo), mas sempre aberto a novos participantes, no entanto, não há só aventureiros de uma tarde. Segundo Maria de Nazareth Agra Hassen, filósofa e antropóloga, o colega Érico Silveira é triatleta; Tiane e Silvana percorrem longos percursos (Guaíba, São Jerônimo e Viamão); Cadu é praticante de yoga e escalada. Já Nazareth e seu marido, sempre que podem, se locomovem de bicicleta pela cidade.
Mas o perfil é variado, também com ciclistas “mais pica-pau”, brinca, estudantes, professores, engenheiro, editor, professor de educação física, nutricionista, psicóloga, publicitário e historiadora. “Todos veganos ou a caminho de o ser”, lembra.
No segundo passeio, realizado no dia 20 de junho, também protestaram contra uma falsa ciclovia existente junto ao Barra Shopping. Segundo ela, o piso é inadequado, há tampas de boeiros a cada cinco metros, não tem rampa de acesso nas extremidades e nem continuidade com a ciclovia do Beira-Rio. “Como os pedestres também não têm calçada, todos concorrem na ‘ciclovia’, o que é injusto para ambos”.
O resultado desse projeto, porém, fica difícil de mensurar: “Recebemos algum apoio de motoristas e de outros ciclistas, mas esse tipo de comportamento apegado ao automóvel, assim como o de dietas à base de carne, não se mudam rapidamente. Não sabemos se ficou alguma semente plantada em mentes tão cultivadas para serem consumistas”. (AE)
Imagem: seminhabicifalasse/Reprodução
Tags: GAE, Grupo pela Abolição do Especismo, Passeio ciclístico, Porto Alegre/RS
