Lado D dos Esportes no estilo "a vida é um jogo"
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    August 29th, 2009Lado D dos EsportesFutebol


    “Esta é uma declaração de amor aos heróis da minha infância, para que hoje e amanhã, gerações se espelhem neste homens que saíram do Brasil desacreditados, mas voltaram vitoriosos”. Assim falou José Carlos Asbeg, diretor de “1958, o ano em que o mundo descobriu o Brasil”, segundos antes da exibição do filme no Cine Bancários, em Porto Alegre (RS). Em 2008, o documentário estreou no Sudeste, chegando agora à capital gaúcha. A história contada é a da Copa do Mundo deste ano, ocorrida na Suécia, a do 1º título mundial do futebol brasileiro.

    As rápidas palavras já deram aquela embargada, mas o filme ainda estava por vir… e ele se faz grande nos detalhes. Imagens e informações que muitos espectadores daquela sala nunca tinham visto ou sabido, seja do dia chuvoso na grande final do campeonato, em que sugavam a água do campo com grandes esponjas, ao fato da camiseta azul que o Brasil teve que comprar em algum empório e costurar o distintivo, já que não possuía alguma extra a amarelinha por lá.

    Asbeg pensou, produziu, dirigiu e gravou praticamente tudo sozinho, sejam os depoimentos dos jogadores e jornalistas do Brasil, sejam do exterior. Sim, isso mesmo. Um grande diferencial desta história é trazer as falas dos jogadores da Áustria, Inglaterra, União Soviética (Rússia), País de Gales, França e Suécia. Todos senhores já de idade, claro, emocionados quando lembram daquele ano. Um ex-colega de time do goleiro da União Soviética, por exemplo, lembra: “Ele chegou ao vestiário desolado, tocou a chuteira na porta, o que provocou barulho, e disse ‘eu não vou mais jogar futebol, futebol é o que eles jogam’”, referindo-se ao Brasil.

    Exatamente isto que ia acontecendo, a cada jogo o time brasileiro conseguia mostrar um futebol arte, consagrando jogadores como Pelé, então com 17 anos, Garrincha, e Didi, com um importante gol que na imprensa nacional foi chamado de “Folha Seca”, aquela que nunca sabemos onde vai cair. Também nos meios de comunicação nacionais, o então jornalista esportivo Nélson Rodrigues escrevia crônicas mostrando sua confiança no Brasil, dizendo que teríamos que perder nosso “complexo de vira-latas”, referindo-se à perda do título para o Uruguai, em pleno Maracanã, 1950.

    E de fato, perderam seu complexo de inferioridade, com os resultados de 3 x 0 contra a Áustria, 0 x 0 contra a Inglaterra, 2 x 0 contra a União Soviética, 1 x 0 contra o País de Gales, 5 x 2 contra a França, e 5 x 2 contra a Suécia. A emoção tomou conta, os jogadores choraram e, num ato de respeito ao país anfitrião, deram a volta olímpica pelo estádio Rasunda, empunhando a bandeira da Suécia.

    Os bastidores da produção

    Após a exibição, todos tiveram oportunidade de participar de um bate-papo com o diretor, o crítico de cinema Marcelo Perrone e o jornalista esportivo Mário Marcos de Souza. Além dos vários comentários positivos em relação a atitude do diretor em ajudar a organizar a memória nacional com o filme, descobertas um pouco indigestas.

    Como algumas imagens são da Fifa, o contrato tem dia e hora para acabar. Ou seja, ele terá que substituir algumas partes para seguir nos cinemas ou mesmo vendendo o DVD.

    Também que Pelé é um dos poucos jogadores que não está no filme, mas não por falta de tentativa do diretor. Sobre isto, Asbeg mostra sua educação ao falar: “Eu tentei muito o Pelé, mas a homenagem a ele está feita. Acho que ele não faz falta ao filme, mas aos colegas que falam desta conquista ali”.

    E finalmente, a informação que mais entristece. Vários heróis desta época hoje têm necessidade financeira, inclusive para tratamentos de saúde, mas não existe nenhum projeto do Governo que auxilie. Em 2008, quando foram completados 50 anos da conquista, um jantar de gala foi oferecido aos jogadores daquele time em Brasília, pela Embaixada da… Suécia no Brasil.

    Se tivermos que terminar com algo mais motivador. “1958″ é um filme sobre crença, luta, superação, que todos deveriam assistir.

    Onde assistir?

    _ No Cine Bancários (Rua General Câmara, 424), até 6 de setembro;

    _ Sessões às 15, 17 e 19 horas;

    _ Ingressos:  R$ 5 (público em geral) e R$ 2,50 (estudantes, idosos acima de 60 anos e bancários sindicalizados);

    _ Comprando o DVD antes que a Fifa mande triturar o que restou:

       R$ 25 (palmares@ism.com.br)

    (AE)

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    August 27th, 2009Lado D dos EsportesFutebol

     

    A 30 años del Mundial 78: Una de mis mayores amarguras

    El periodista Roberto Benedetto, a través de su relato, ofrece una miraba única y personal de lo que sucedió en Rosario durante la disputa del Campeonato del Mundo. Euforia y desazón.

    por Roberto Benedetto

    Empezaba el Mundial 78 y sentía una mezcla de euforia, ansiedad y desazón a la vez. Desde pibe había soñado con  ver un mundial y se hacía realidad. Tenía en mi poder el paquete de 7 entradas que me habilitaba a presenciar los 6 partidos en la Subsede Rosario y la final en Buenos Aires. Ver esta clase de eventos, hoy es una posibilidad cierta y accesible para mucha gente. Tiempo atrás era imposible para la gran mayoría y a eso se le agregaba la falta de adelantos técnicos que hoy existen en cuanto a lo que ofrecen la TV, pantallas gigantes, cines, etc.

    Eran tiempos de dictadura y el país atravesaba una de las peores etapas de la represión. El gobierno militar acentuaba la presión y mentiras propagandísticas para ocultar lo que en el exterior era sabido y aquí se tapaba o ninguneaba. En ese contexto, llegaba el Mundial con la Argentina de Menotti a la cabeza. En la etapa de preparación, se habían prohibidos las ventas al exterior de los jugadores seleccionados y los medios periodísticos no podían opinar en contra sob pena de sufrir serias consecuencias.

    El entusiasmo inicial que tenía, comenzaba a desinflarse ya que como muchos argentinos en esa época, veía y me enteraba de situaciones terribles, difíciles de imaginar contra compatriotas, en muchos casos amigos, vecinos, compañeros de estudios y trabajo. Dolía la negativa de muchos en reconocer lo que se vivía y el “por algo será” empezó a ser el cobarde latiguillo que se fomentaba desde las altas esferas de la dictadura hasta el más humilde de los argentinos.

    Así comenzó el evento y empecé a sufrir una lucha interna que me costó horrores poder manejarla. Hinchaba por el seleccionado nacional pero me dolía la anestesia que cubría a la mayoría de la gente. Ganaba la selección  y me molestaba la alegría de todos los que salían a festejar con miles personas buscando a familiares desaparecidos. Por otro lado, sentía bronca por el técnico albiceleste de quien hubiera esperado alguna posición más jugada de acuerdo a lo que siempre pregonó. De los jugadores no se podía esperar nada, generalmente y en esas circunstancias mas todavía, no son afectos a inmiscuirse en temas sociales.

    Pasó la primera fase y Argentina se clasificó para la segunda. El destino hizo que por salir segunda en su grupo fuera a Rosario, justo donde yo tenia las entradas compradas. Concurri al primer partido versus Polonia con ese sentimiento dual que me atosigaba: que gane, que pierda, que gane, que pierda. Todo un suplicio. Estaba en el estadio con una posición muy egoísta: quería que todos tuvieran la misma bronca que yo tenía contra la Junta Militar. Y pensaba que cuando entraran los comandantes al palco, una tremenda silbatina los recibiría y entonces me sentiría reconfortado hasta unificar mis deseos en uno solo: que gane Argentina.

    No fue as, no hubo rechifla o abucheo generalizado y hasta fui observado con severas miradas de mis ocasionales vecinos de platea, ante mis gruesos insultos a los generales. No obstante, esperaba ilusamente que durante el transcurso del partido la muchedumbre replicara con el grito popular de “se va acabar, se va acabar, la dictadura militar”. Nada de eso ocurrió, tuve la sensación de estar en la tribuna canalla siendo hincha de Newell’s, era un extraño entre 40000 personas que pensaban distinto. A partir de ese momento ya no había dudas, quería que el seleccionado pierda, que el pueblo argentino no goce con un triunfo futbolístico. Me sentí muy mal de pensar así pero cuando lo razonaba, sentía una paz interior.

    Entonces, no fui al partido con Brasil; regalé la entrada que cotizaba fortuna,  y concurrí a última hora al juego con Perú creyendo que después del resultado de los brasileros, Argentina quedaba afuera. Quería ver a los comandantes irse con la cabeza gacha. Triunfó el seleccionado local en un partido muy sospechado y solo quedaba la final. Me torturaba la idea de ver a la Junta Militar entregando la Copa y los jugadores argentinos recibiéndola como si nada. Me costaba alinear mi bronca y sentirme rarísimo al querer que gane Holanda. Siempre esperé ver una final con Argentina jugándola y resulta que no quería presenciarla y además que pierda, un horror.

    En esa oportunidad vendí la entrada y llegado la hora del encuentro me interné en un hotel tratando de estar ausente del clima que se vivía. Ciento veinte minutos que fueron un siglo, los gritos igual se colaban en la habitación y mi corazón latía a mil. Esa sensación solo la viví después en el tiempo con los penales en la final de América de Newell’s con el San Pablo. Terminó el partido y la gente salió a festejar. Miles y miles de personas que iban al Monumento a la Bandera con sus banderas y bocinazos.

    Salí del hotel y sentí como si me hubiera aplastado un elefante. Lloré de impotencia, recordé cuando pibe deseaba llegar a esta instancia y en ese momento odiaba como se dio. Así como nunca más pude ver imágenes de la final de Ñubel en Brasil, tampoco vi ni lo haré seguro, nada que tenga que ver con el Mundial 78. Por razones muy distintas pero con el mismo sentimiento: impotencia, tristeza, amargura, rabia.

    Casi 3 años después, previo a la Semana Santa, mandé una carta-manuscrita entonces-a Osvaldo Ardizzone, prestigioso periodista de la revista Goles. En ese momento me encontraba sin trabajo ya que me había fracturado una pierna jugando al fútbol y mis tareas eran independientes. En la nota le contaba mis vivencias sobre el Mundial y Ardizzone tuvo la deferencia de dedicarme un cuento sobre las Pascuas tomando como base mi relato. El final de mi carta fue “Chau, Felices Pascuas” cuando ese saludo tenia otras connotaciones!

    {Agencia Rodolfo Walsh}

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    August 26th, 2009Lado D dos EsportesFutebol

     

    Durante a Copa das Confederações, houve um jogador da África do Sul que chamou muita atenção. Não só por sua altura, muito maior do que os colegas de time, mas por ser branco, o único. Trata-se de Matthew Booth, xerife amado pela torcida que grita seu nome toda vez que pega na bola.

    Em 18 de agosto, mais uma matéria televisiva interessante que comentamos aqui (a outra foi esta, e mais virão, claro). Foi no Globo Esporte, com uma curiosa visita à casa de Booth, que é casado com a modelo e ex-miss África do Sul, Sonia Bonneventia, com quem tem dois lindíssimos filhos.

    O casal multirracial, fato ainda raro no país, dá uma lição bonita para se refletir… Agora em off, o que não está na matéria: jogadores brasileiros negros casados com mulheres brancas há muitos, ótimo, mas e o contrário? Ou mesmo negros com negras? Vamos torcer que seja só questão do amor não ter acontecido nestas duas últimas hipóteses, vai.

    Assista à reportagem sobre Booth pelo vídeo acima (AE).

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    August 24th, 2009Lado D dos EsportesFutebol

    Desta vez é a Agencia Periodística del Mercosur que publica uma pequena série sobre futebol.

    Aparentemente, “é problema deles”, mas a tradução é a mesma para os “mercados exportadores”, no caso, de atletas, ou como disse Ghersi, inerente ao Império Global Privatizado (IGP).

    Para a APM, os textos foram motivados a partir da decisão do Governo Argentino, na semana passada, de estatizar o esporte bretão em terras argentas, conforme levantou a bola a Walsh no post do dia 5.7.2009! (RAG)

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    ¿Y con la pasión de multitudes qué?

    La ruptura del contrato entre la AFA y el monopolio Torneos y Competencias por los derechos televisivos abre paso al esfuerzo privado y estatal. El futbol genera pasiones, pero los hinchas siguen siendo lo de menos.

    Por Diego Ghersi

    Hubo un tiempo, muchos años atrás, en que el fútbol era un deporte “pasión de multitudes”. Eran las épocas en que Enrique Santos Discépolo explicaba el sentimiento en su inolvidable monólogo del film “El Hincha” y los clubes eran organizaciones sociales a las cuales se adhería con corazón, se canalizaba a la juventud en el deporte y sus finanzas surgían del aporte societario y la buena voluntad de dirigentes embanderados portadores de cierta sana convicción.

    Las canteras nutrían plantillas estables que generaban gestas heroicas. Un modesto Estudiantes de La Plata podía llegar a ganar una final inter clubes al poderoso Manchester United - que alistaba a media selección nacional inglesa - aunque al final su presidente, el honorable Don Mariano Mangano, pagara con su vida el precio de la epopeya.

    En el Imperio Global Privatizado (IGP) - dimensión dónde absolutamente todo lo que existe debe estar sujeto a la ley de la oferta y la demanda - las cuestiones afectivas se corrompen. Es difícil ponerle precio a la pasión sin evitar que se degrade.

    La conversión del “deporte fútbol” a “producto fútbol” - según la calificación que el ministro argentino Aníbal Fernández repitiera hasta el hartazgo en conferencia de prensa - hace referencia a un mega negocio internacional regenteado por la Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA) a través de sus filiales en todo el mundo, Asociación del Fútbol Argentino (AFA) incluida.

    La magnitud actual del negocio es tal que - de acuerdo con datos aportados por el Sport and Entertainment Group, filial del Union Bank of Switzerland - involucra 235 mil millones de euros anuales y a 200 millones de jugadores activos registrados por las 204 asociaciones de la FIFA. Pese a la “crisis económica” mundial, la FIFA tuvo ganancias de 184 millones de dólares en 2008, según se informó en el congreso realizado por el organismo en Nassau, Bahamas.

    Sin dudas, el corazón del negocio sigue radicado en el fenómeno de la pasión que el fútbol despierta y que construye el mercado consumidor mundial, pero dicho fervor también es explotable y manipulable políticamente, tal como lo demuestra la - aún en curso - crisis futbolística argentina.

    Por un lado, el gobierno de Cristina Fernández ha propinado al grupo multimediático Clarín - principal exponente y sponsor de los argumentos opositores - un cachetazo en el lugar dónde más duele: la forzada ruptura de la sociedad entre el oligopolio y la AFA afecta, según se calcula, un tercio de los ingresos anuales del “gran diario argentino”.

    Por otro lado, la iniciativa gubernamental de “liberar el fútbol” a las transmisiones públicas - medida consonante con la simpatía del hincha - allana “de hecho” la siguiente batalla: la sanción de una nueva ley de servicios audiovisuales, cuestión que la Casa Rosada ha convertido en el objetivo a lograr antes del mes de diciembre y del recambio de nombres en el Congreso.

    Pero en el fondo, la lógica del IGP permanece intacta: toda la cuestión sigue girando alrededor del “producto fútbol”, de la maximización de la ganancia en el menor tiempo posible y tiene como rehén a la pasión popular. Si bien se ha desmembrado un monopolio nocivo desde lo político y lo económico es probable que se esté dando paso a otros flagelos.

    En efecto, en esta nueva etapa la financiación del negocio requerirá de otros actores y entre ellos suena muy fuerte la adopción de un sistema de apuestas - aún no muy claro - denominado PRODE “bancado”, cuyo principal manager sería Cristóbal López, empresario petrolero ligado a los juegos de azar, dueño de 12 casinos y cercano al ex presidente Néstor Kirchner.

    El nuevo sistema de apuestas en el fútbol cuenta con antecedentes negativos en Europa, sospechado de contribuir a la corrupción de los resultados deportivos. Ya se sabe que junto a la prostitución y al narcotráfico, el juego siempre ha sido coto de caza de cuanta mafia ha existido. ¿Y el deporte?… bien, gracias.

    Sobran los antecedentes internacionales relativos a la degradación deportiva. Francisco Franco construyó el club más poderoso del mundo, el Real Madrid para reinsertar a su gobierno en Europa. Usó para ello los tesoros del país y tampoco se privó de la violencia: para hacerse de Alfredo Distéfano secuestró al presidente del Barcelona y lo obligó, bajo amenazas, a desistir de contratarlo. Claro, el Barcelona era el símbolo republicano por excelencia y no podía superar a un Real Madrid que era la imagen del régimen. Ese fue quizás el primer gran escándalo del futbol internacional.

    Más reciente es resolver el intríngulis de cómo un solo hombre puede comprar un club de fútbol como el Chelsea. Román Abramovich lo hizo. Claro, previamente se benefició - merced a sus contactos con la hija de Boris Yeltsin - del remate ruso del antes estratégico petróleo soviético. Así accedió por bajo precio a compañías que después vendió a precios de mercado y cuya ganancia le permitió comprarse todo un equipo de la Premier Ligue inglesa. Al final no era tan difícil.

    Detrás de todo este cambalache, quedamos los que aún sufrimos por Lanús, Gimnasia o Tigre, en estadios deplorables, llueva o truene, a la espera de una hazaña que, en el IGP, es sólo una quimera.

    {Agencia Periodística del Mercosur}

  • 9.58

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    August 17th, 2009Lado D dos EsportesAtletismo

    Apoteósico 9.58 de Usain Bolt

    Yargelis Savigne es la gran esperanza para hoy lunes, luego de una jornada dominical sin resultados de impacto por los representantes del equipo cubano

    por Enrique Montesinos

    Una segunda jornada mundialista que concluyó de forma apoteósica con el pasmoso récord universal de 9.58 para los 100 metros, por parte del jamaicano Usain Bolt, no deparó, sin embargo, satisfacciones descollantes para los competidores del atletismo cubano en la fecha.

    Zulia Calatayud avanzó a la siguiente fase con el mejor tercer crono (2:02.23 minutos) entre 24 competidoras.

    El gigante jamaicano resolvió de la manera más brillante posible el tan promocionado duelo con el estadounidense Tyson Gay, ausente cuando el soberbio 9.69 en el estadio de Beijing. Bolt hizo trizas por amplio margen aquel ya fabuloso crono, en tanto el rival también mostraba agallas con su récord nacional de 9.71, tercera mejor marca de todos los tiempos, y otro jamaicano, Asafa Powell, se quitaba de encima el “sanbenito” de mal competidor en momentos cumbres, con su bronce de 9.84, lo mejor del año.

    En sucesión de la sueca Carolina Kluft, momentos antes la británica Jennifer Innis se había coronado como la reina del atletismo femenino, al sumar 6 731 en el heptatlón (marca anual) en el esplendor de dominar los 800 metros del cierre. Sus seguidoras igual se superaron a sí mismas en este nivel: Jennifer Oeser (GER-6 493) y Kamila Chudzik (6 471).

    Nueva Zelanda accedía a su primer cetro por intermedio de una vencedora ya habitual, Valerie Vili, en impulsión de la bala, quedándose en un suficiente 20.44 ante el empuje de la local Nadine Kleinert (20.20) y la china Lijiao Gong (19.89), ambos envíos rendimientos cimeros de por vida.

    Contrastan dichas actuaciones con las de los cubanos, pues ninguno ha logrado alcanzar ni sus mejores marcas del año, aunque a algunos les quedan chances.

    A las de bala no, y estuvieron por debajo, Misleydis González en el octavo lugar (18.74), primer punto para Cuba, y Mailín Vargas en el noveno (18.67), sin olvidar el mérito de clasificar a dos para la final. Una tercera, Yaniuvis López (17.71) terminó en el 18vo.

    Osleidys Menéndez (61.94), primera de su grupo y quinta general, sacó su veteranía para ser la única en adelantar a la final del martes de tres jabalinistas, pues dejaron que desear Yainelis Ribeaux (57.38, lugar 16), y Yanet Cruz (56.19, en el 22).

    Girat, más consistente

    De los triplistas avanzaron Alexis Copello y Arnie David Girat, que se reafirmó como el más consistente, aunque necesitó un tercer intento para llegar hasta el boleto automático de 17.15, el cual le reportó parejamente tercer lugar de su grupo A y quinto general. Los más potentes en la prueba fueron el portugués Nelson Évora (17.44) y el británico Philips Idowu (17.32), confirmando vaticinios.

    El más bisoño, Copello, que no pudo pasar en Beijing 2008, lo consiguió en su primer Mundial, aunque con el susto hasta último momento, cuando su 16.99 inicial (también 16.78 y 16.98) le valió el undécimo puesto (5to del B).

    Zulia Calatayud comentó con la prensa que ella salió a hacer lo suyo, que era ganar y lo hizo con 2:02.33, tercer mejor crono entre las 24 semifinalistas de este lunes en los 800 metros.

    Quedaron en el nivel de semifinales Indira Terrero en los 400 metros planos y Omar Cisneros, de 19 años, en los 400 con vallas, para quien resulta meritoria su llegada hasta allí en el debut mundialista. Su crono de 49.21 está lejos del 48.87 habanero, pero lo avala como el número once entre los 16 mejores de este Mundial.

    La primera corona o quizá hasta las primeras medallas podrían llegar hoy lunes por intermedio de las triplistas Yargelis Savigne y Mabel Gay, únicas del día por Cuba, además de Zulia en “semis”.

    * Imagem: Getty Images/IAAF

    {Granma}

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    August 12th, 2009Lado D dos EsportesFutebol

    Ter conhecimento dos materiais que algumas agências “lado B” (ou D, tanto faz) compõem é mesmo especial. Além do idioma, pois aqui no blog até o momento tem maior intercâmbio com as que escrevem em espanhol, os teores trazem sempre doses de surpresas.

    Foi falado sobre respeito no post de 27.7.2009, e como se não bastasse, são linhas que aparentemente falam de esporte, para numa primeira impressão estar associado a mero entretenimento… Não é bem assim, mesmo!

    Atento às muitas falácias propagadas pelos meios de comunicação de recepção mais poderosos em audiência, é difícil imaginar um hermano falando de modo construtivo sobre os brasileños - e dos brasileiros perante os países vizinhos -, quiçá sem ufanismos, nacionalismos e tantos ismos geralmente doentes. Neste caso, a bola da vez foi o Garrincha! Isso, Manuel Francisco dos Santos, decantado por uma agência porteña e de alma universal…

    Poema e música dos uruguaios Manuel Picón e Alfredo Zitarrosa, sobre o mais famoso boleiro de pernas tortas!

    Já que a Walsh pôs a faca e o queijo à mão, restou procurar o tal poema musicalizado e cantado. Não deu outra, o YouTube reafirma a Torre de Babel que é! (RAG)

    * Imagem: Reprodução/Wikipedia

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    Garrincha
     
    Un poema de Manuel Picón, que fue musicalizado por Alfredo Zitarrosa, para recordar al genio brasileño de las piernas chuecas y provocadoras de la “alegría del pueblo”.

    . . .

    Lo lleva atado al pie, como una luna atada al flanco de un jinete,
    lo juega sin saber que juega el sentimiento de una muchedumbre,
    y le pega tan suave, tan corto, tan bello,
    que el balón es palomo de comba en el vuelo,
    y lo toca tan justo, tan leve, tan quedo,
    que lo limpia de barro y lo cuelga del cielo,
    ¡y se estremece la gente, y lo ovaciona la gente!

    Lo lleva unido al pie, como un equilibrista unido va a la muerte,
    lo esconde - no se ve -, le infunde magia y vida y luego lo devuelve,
    y se escapa, lo engaña, lo deja, lo quiere,
    y el balón le persigue, le cela, le hiere,
    y se juntan y danzan y grita la gente,
    y se abrazan y ruedan por entre las redes,
    ¡y se estremece la gente, y lo ovaciona la gente!

    ¿Quién se llevó de pronto la multitud?
    ¿Quién le robó de pronto la juventud?
    ¿Quién le quitó de un golpe el hechizo mágico del balón?
    ¿Quién le enredó en la sombra la pierna, el flanco y el corazón?
    ¿Quién le llenó su copa en la soledad?
    ¿Quién lo empujó de golpe a la realidad?
    ¿Quién lo volvió al suburbio penoso y turbio de la niñez?
    ¿Quién le gritó en la cara: - Usted no es nada, ya no es usted?
    Ya no es usted, señor, ya no es usted.

    El último balón lo para con el pecho y junto al pie lo duerme,
    lo mira y sólo ve cenizas del amor que estremeció a la gente,
    y lo pierde en la hierba, lo deja, lo olvida,
    no lo quiere, le teme, no puede, no atina,
    y se siente de nuevo enterrado en la vida,
    y el balón se le escapa entre insultos y risas,
    ¡y se enfurece la gente, y le abuchea la gente!

    ¿Quién se llevó de pronto la multitud?
    ¿Quién le robó de pronto la juventud?
    ¿Quién le quitó de un golpe el hechizo mágico del balón?
    ¿Quién le enredó en la sombra la pierna, el flanco y el corazón?
    ¿Quién le llenó su copa en la soledad?
    ¿Quién lo empujó de golpe a la realidad?
    ¿Quién lo volvió al suburbio penoso y turbio de la niñez?
    ¿Quién le gritó en la cara: - Usted no es nada, ya no es usted?

    Ya no es usted señor, ya no es usted…

    . . .

    {Agencia Rodolfo Walsh}

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    August 1st, 2009Lado D dos EsportesFutebol

    Domingo Faustino Maradona

    por Alfredo Grande

    La cultura represora miente con la verdad. Mentira Total.
    (aforismo implicado)

    . . .

    Los vecinos se enfrentaron con la policia

    Insólita pelea por una cancha de fútbol en un barrio salteño

    En tiempos donde algunos alumnos se quejan de las exigencias que les imponen los docentes, la nota la dieron ahora algunos padres que se enfrentaron con la policía para evitar que se construya una escuela en la cancha de fútbol del barrio Juan Pablo II, ubicado en la zona norte de la capital salteña. “Si se construye una escuela en este lugar, los chicos van a volver a caer en la droga; jugando al fútbol se distraen y se alejan de ese mal”, dijo a Clarín Javier Pérez (28), uno de los vecinos. “La gente perdió los valores. El fútbol no puede estar por encima de la educación”, afirmó el ministro de Educación de la provincia, Leopoldo Vancauwleart. “No estamos en contra de la escuela, solo pedimos que la construyan en otro lado. Nosotros tenemos una escuela a dos cuadras, mientras que otros barrios aledaños no tienen edificio y los chicos tienen que ir hasta el centro para estudiar”, explica Hugo Quipildor (37), el vecino que lleva la voz cantante y terminó detenido. El Ministerio de Educación piensa construir la escuela con 10 aulas y todas las dependencias que requiere un edificio moderno. La obra tenía fecha de inicio el martes pasado, pero cuando los obreros empezaron a trabajar fueron sacados del lugar por algunos vecinos. Cuando la reacción de los vecinos se tornó inmanejable, actuó la guardia de infantería, que se trenzó a golpes con los pobladores de la zona, quienes atacaron a los uniformados con piedras y palos. “La policía no cometió excesos. Los uniformados tienen la orden de actuar cuando son atacados”, explicó Aldo Rogelio Saravia, secretario de Seguridad de la provincia. Ayer se montó en el lugar de la discordia una guardia de infantería con una orden tajante: nadie puede ni siquiera atravesar caminando la cancha, ni mucho menos jugar.” 

    (Diario Clarín 24/07/09)

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    (APe) - Los padres dieron la nota. Parece que para el ministro de educación, Leopoldo Vancauwleart (qué difícil debe ser armar una cancioncita para hostigarlo) la gente perdió los valores. Por goleada. No se le ocurre al salteño del imposible apellido, que pueden tener otros valores. Por lo tanto la catequesis de la cruz, la espada y la infantería. ¿Puede jugarse el destino de la batalla cultural en una canchita de fútbol? Por cierto, y agrego: no hay mejor lugar para ese juego. En una memorable película, un equipo formado por prisioneros de guerra jugaban un partido contra el poderoso equipo del Tercer Reich. Hay un gol de antología de Pelé y una atajada de Sylvester Stallone en un penal que definía el partido. “Escape a la victoria” es el título en una segura mala traducción. Naturalmente, Max Von Sidow hacía del alemán bueno. En un artículo memorable, el gran Fontanarrosa explicaba cómo el gol de palomita de Pedro Poy cambió la historia de su vida. Pero este alemanote de Vancauwleart, qué va a entender de escapes para la victoria, más interesado en victorias que no tengan escapes. Por no aceptar el fútbol, el alemanote propuso el box, entre los pesos pesados de la infantería y los welter juniors de los pobladores, con Quipildor al frente, el de la voz cantante (¿será por resonancia con el Zamba?). Que en este país alguien no entienda el fútbol es grave. O creer que el fútbol es torneos y competencias, o la afa del faraón Grondona, es más grave todavía. Enrique Pichón Riviere veía en el fútbol un ejemplo de grupo operativo. La mutua representación interna de los integrantes del equipo, la homogeneidad en la tarea, la pertinencia de las conductas de los miembros. El fútbol es el único deporte que nace “desde el pie”, llega a la cabeza, y vuelve al pie. Es pensamiento puro, sin el botox intelectualoide de los jerarcas de la cultura. Oponer una escuela al fútbol tiene la misma densidad cultural que oponer el arte a la filosofía. También en una cancha, en el potrero más precario, hay una soportable producción de verdad. La comunión laica del gol, la tristeza compartida por la derrota, son todos fenómenos de masas que los demócratas de la suprema corrección política no pueden entender. Hay algunos que han parasitado esa verdad. Macri, el buen vecino, es el que se dio cuenta primero. Pero dejarle el alma bostera a Mauricio es peor que el crimen de Fausto, al cual al menos lo exime el amor por Margarita. El diablo sabe por diablo, pero más sabe por capitalista. El roba pero hace, quizá estuvo presente en el furor constructor del gobierno salteño. ¿Quién puede oponerse a una escuela? La inmaculada concepción de la escolaridad pasa por el edificio paradigmático de la educación como disciplinamiento social. Las jerarquías post familiares tienen en la escuela su lugar de incubación. Por algo a la maestra se la nombraba como la segunda mamá, implícita prohibición de verla como la primera mujer. Esta forma de educar/apalear al soberano tiene mucho más de educastradores que de educadores populares. Predican mucho y preguntan poco, como señalara Frei Betto. Comenzar una construcción sin escuchar las voces de los que tienen voz, es poner un cimiento con cemento contaminado. Por las dudas, por si quedara margen para pensar algo, la infantería custodia la canchita. Seguramente con más celo con el que cierra prostíbulos, los supermercados miserables de la trata. Ni siquiera el mítico Cholo Simeone, el hacha brava Navarro, el mariscal Perfumo, podrían haber pegado más y mejor. Pero es claro el mensaje educativo del secretario de seguridad de la provincia. “Los uniformados tienen orden de actuar cuando son atacados”. Quizá los pobladores no advirtieron que el Bestia Fútbol Club se hacía presente para proponer un “honesto” desafío, al estilo solteros contra casados. En este caso, borceguí contra alpargatas. De los libros, ni noticias. Porque la cultura represora entroniza un supremo mandato: mentir con la verdad. Porque es verdad que pretenden construir una escuela, pero es mentira que se trate de educar. La educación para la liberación empieza cuando los deseos se prolongan en los deseos de los otros. Y el deseo de jugar fútbol, o de rockear, o de hacer teatro, o de cantar, es más educativo que el de asistir a clase con el guardapolvo blanquito como culito de bebé (mientras sea bebé de clase media). Y si de construir se trata, la escuela debería rodear, contener, trascender ese campo de todos los sueños que es una cancha de fútbol. La escuela que se acerca a Paulo Freire y se aleja de la cruzada laica y evangelizadora de Sarmiento. Una escuela donde el colectivo de docentes y alumnos autogestionen la cultura. Para desterrar para siempre ese “partido que debemos jugar todos”, los mundiales de la tortura y el horror, que los genocidas emplearon para prolongar su impunidad en un mundial de la vergüenza. En esa “otra escuela posible”, con la canchita de hermoso césped en el centro de todas las escenas, con dos equipos de fútbol de niños bien alimentados, porque para patear fuerte hay que comer todos los días y comer bien, un coro no demasiado afinado cantará a voz batiente: “fue un partido, tu vida y tu elemento, la gambeta, la rabona y marca, tu niñez, tu pasión y testamento, porque al darle al balón, le diste al alma; con la luz de tu genio deslumbraste, al tablón y plateas en mil canchas; por ser grande al imperio te animaste, con el dedo, con gambeta y con estampa; y al latir, el corazón va repitiendo, gloria y honor, honra sin par, para el grande entre los grandes, para el Gran Diego, el gol inmortal.”

    En una escuela que por lo menos enseñe tanto como una canchita de fútbol.

    {Agencia Pelota de Trapo}

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