-
July 31st, 2012Futebol. . .
Série Publi$$idade$
Tags: Adidas, Camisa em homenagem aos 110 anos do Fluminense, Fluminense Football Club, Publi$$idade$
[ 55 ] -
July 31st, 2012Esportes
La otra cara de la cita olímpica
Ejercicio de coordinación entre la policía, las empresas privadas de seguridad y los militares, para garantizar la “seguridad” que establezcan los dirigentes del momento
por Txente Rekondo
[Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)]La celebración de los Juegos Olímpicos de Londres estos días servirá para el bombardeo mediático de la cita deportiva, sin embargo más allá de los titulares y noticias meramente ligadas al deporte, podemos encontrar otra realidad muchas veces silenciada u ocultada.
El llamado “espíritu olímpico” se ha convertido en una mera operación de marketing para ocultar el fabuloso negocio que supone este tipo de eventos para las grandes corporaciones, algunos sectores empresariales e incluso para determinados deportistas profesionales que verán aumentar con su participación y victorias su propio bolsillo.
Así mismo, casi nadie querrá hablar de los costes que se generan en torno a esta cita olímpica, pagados normalmente por los ciudadanos a “través de los gobiernos de turno”, unas inversiones que como hemos visto en los últimos años suelen incrementarse sobre las previsiones iniciales, o como en el caso de Grecia (Atenas 2004) fueron uno de los detonantes de la actual situación en aquél país.
En esta ocasión además, estamos asistiendo a la militarización de los Juegos Olímpicos, con un despliegue militar sin precedentes en el pasado, y que va unido a todo un sinfín de prohibiciones, algunas “anecdóticas”, como la prohibición de vender patatas fritas que no sean de una conocida cadena de comida rápida, y otras de mayor calado político, como el impedir la presencia en el recinto olímpico de mensajes políticos (ni en camisetas, ni en pancartas…) o la bandera de cualquier país que no participe en los Juegos (algunos señalan que esta medida está destinada a evitar la presencia de manifestantes tibetanos, pero evidentemente alcanza a otros pueblos y naciones), quedando de manifiesto que la tan cacareada libertad de expresión es una víctima más en este complejo entramado político-económico.
La llamada seguridad de los Juegos Olímpicos ha servido también para mostrar las carencias de determinados hábitos que se estaban produciendo en Gran Bretaña en los últimos años, y que guarda estrecha relación con la política de recortes y privatizaciones en el sector público del país. La concesión a la empresa G4S de la seguridad de esta cita olímpica era un paso más en el rápido y sospechoso desarrollo que la misma ha tenido en los últimos tiempos.
A día de hoy, esa empresa opera en 125 países (su lema es “asegurando tu mundo”) y en Gran Bretaña ha logrado hacerse con servicios policiales, el control de prisiones y centros de detención para menores, formando a diferentes sectores, dotando de vigilancia a empresas privadas y a cualquier ciudadano que lo demande… y todo ello gracias a las buenas relaciones con importantes miembros del gobierno (la política de las puertas giratorias funciona a las mil maravillas en este país).
Junto a esta expansión empresarial se han sucedido las denuncias por abusos de derechos humanos. En Australia detuvieron a un prestigioso aborigen y lo transportaron a través del desierto en un vehículo sin condiciones, donde murió a consecuencia del calor, lo que supuso una denuncia sobre la manifiesta incapacidad profesional de algunos miembros o incluso el deterioro de los instrumentos y vehículos utilizados.
Esta misma empresa ha estado envuelta en la muerte del ciudadano angoleño Jimmy Mubenga, que falleció en un vuelo cunado estaba siendo deportado, mientras que sus protestas eran ignoradas por el resto de pasajeros y tripulación. Un reciente informe resaltaba el récord que ostenta esta empresa también a la hora de “dañar tanto a niños como adultos a su cargo”.
El último escándalo ha estado ligado a las declaraciones de uno de sus responsables, cuando hace unos días ha anunciado que no estaban en condiciones de garantizar la seguridad de los Juegos (o sea, en otras palabras de cumplir el contrato) y que por ello demandaban la colaboración del gobierno (socializar las pérdidas y privatizar las ganancias). Los dirigentes británicos enseguida salieron en defensa de la empresa y movilizaron de forma urgente más de tres mil soldados que se unían a los desplegados anteriormente.
Los abusos tanto de los miembros de G4S y de la policía británica se están convirtiendo en una dramática tónica. En torno a esta situación se ha venido generando en los últimos tiempos una especie de cultura endémica de la llamada violencia policial envuelta en una evidente sensación de impunidad, lo que ha motivado que una miembro de la asamblea londinense, Jeny Jones, declarara que estamos ante “matones en uniforme, buscando la legitimidad de una placa policial y la impunidad del sistema legal”.
Críticas de importantes figuras políticas hacia actitudes groseras y agresivas y de falta de respeto hacia las minorías y las mujeres (Eric Avebury, Liberal Demócrata), hacia el apetito monetario insaciable de algunos políticos (Lord Dholakia), o las palabras de Lord Marlesford, señalando que el personal de la Agencia de Fronteras ha demostrado “ser, de manera sistemática, corrupto”.
Esta situación de impunidad y abusos cuenta además con la estimable colaboración de determinados medios de comunicación que tergiversan la realidad para justificar cualquier abuso, y cuando posteriormente van a apareciendo datos que contradicen sus versiones manipuladas tienden a olvidarse de la “historia”. Junto a ello es evidente también la deficiencia de un sistema judicial que aplica un doble rasero: mientras criminaliza las protestas ordinarias, protege los desmanes policiales.
La militarización de los Juegos de Londres 2012 ha alcanzado unas cifras y un despliegue que no se había visto en ninguna cita anterior. Además, algunos apuntan a que pudiere obedecer a una estrategia más allá de la cita olímpica. En ese sentido se estaría “acostumbrando” a la población a presenciar el despliegue de las tropas para realizar labores policiales, no en escenarios bélicos como Afganistán o Iraq, sino dentro de las fronteras del propio estado.
Nos encontraríamos ante un intento de “integrar” al ejército en labores sociales, lo que oculta una dimensión nueva para este tipo de servicios y sobre todo importantes cambios en torno a la misma concepción de los mismos. Este “experimento” pone en marcha la posible coordinación entre la policía, las empresas privadas de seguridad y los militares, todo ello para garantizar la seguridad que establezcan los dirigentes políticos del momento. En este contexto, la celebración de los Juegos Olímpicos es el escenario más adecuado para poner en marcha lo que ya se está definiendo como “la nueva militarización urbana”.
Mark Perryman, que acaba de publicar un libro (en inglés) titulado “Por qué los Juegos Olímpicos no son buenos para nosotros y cómo podrían ser”, ha señalado de manera bastante acertada que “de la Noche a la mañana ‘Help for Heroes’ (una organización caritativa para ayudar a soldados británicos heridos en diferentes conflictos) se ha convertido en mano de obra barata pero no para protegerlo a usted o a mí, sino a McDonalds, Coca-Cola, Heineken y el resto”.
{La Haine}
Tags: G4S, Jogos Olímpicos Londres 2012, Politicagem, Povo e grandes eventos esportivos, Violências -
July 30th, 2012FutebolO Imortal Gaudério.
Tags: Grêmio Foot-Ball Porto Alegrense, Série "Brasileirão Petrobras - A Energia de Todas as Torcidas" -
July 30th, 2012Esportes{Actualidad RT}
Tags: Golpe político na Síria, Jogos Olímpicos Londres 2012, Mídia no campo de jogo, Politicagem, Síria em Londres 2012, Violências -
July 29th, 2012EsportesEnquanto isso, ali do lado de fora dos estádios…
Tags: Jogos Olímpicos Londres 2012, Povo e grandes eventos esportivos, Violências -
July 28th, 2012Esportes
Los Juegos Olímpicos militarizados recuerdan a “1984″ de Orwell
por Finian Cunningham
[Global Research]
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales BastosLos Juegos Olímpicos de Londres están adquiriendo rápidamente el aspecto de una vasta operación militar terrestre y aérea, en vez del de un acontecimiento deportivo internacional.
En vez del sentimiento de fraternidad internacionalista que deberían encarnar los Juegos Olímpicos, en Londres reina una atmósfera amenazante de país en guerra con misiles tierra-aire desplegados en los tejados de viviendas, los acorazados de la Marina en estado de alerta y los cazas y helicópteros de las Reales Fuerzas Aéreas patrullando los cielos de la capital británica.
Los Juegos empiezan dentro de una semana [el 27 de julio]. Entre los recientes acontecimientos figura el anuncio del ministerio británico de Defensa de que quiere que se desplieguen 3.500 soldados suplementarios para garantizar la seguridad de las treinta sedes que acogen los acontecimientos deportivos. Se añaden a los 13.500 militares ya asignados a la protección del público y de los equipos deportivos contra los riesgos de un ataque terrorista.
El general británico Sir Nick Parker, que supervisa los dispositivos de seguridad, declaró que uno de las contingencias para las que se están preparando consiste en hacer frente a un “suceso tipo 11 de septiembre”.
El despliegue total de tropas en Londres y sus alrededores supone 7.000 personas más que las que están en las actuales operaciones británicas en Afganistán.
Esta cantidad se añade a los 10.000 policías suplementarios y a una división de 10.000 agentes de seguridad privados. La causa del más reciente reclutamiento de soldados suplementarios fue la revelación hecha por G45, la empresa privada de seguridad contratada para los Juegos Olímpicos, de que no sería capaz de satisfacer las necesidades en términos de efectivos para garantizar la seguridad de los Juegos.
El portavoz del ministerio de Defensa reconoció sin querer la militarización de los Juegos Olímpicos cuando declaró: “Muchas de las personas con las que se encontrará el público en el punto de entrada de cada acontecimiento olímpico será ahora un miembro en activo de las fuerzas armadas”.
Por su parte Boris Johnson, el inconformista alcalde de Londres, afirmó: “El alcalde se toma muy en serio la cuestión de la seguridad de los Juegos y debería reconfortarnos el hecho de tener a nuestra disposición los hombres y mujeres militares mejores y más valientes del mundo”.
El mayor acorazado de la Armada Real, HMS Ocean, se amarrará en Greenwich en el Támesis y servirá de centro de mando dedicado a la logística durante los Juegos. También servirá de base para los helicópteros Lynx, equipados con tiradores de elite, que harán constantes salidas por los cielos de la capital.
También se han asignado marines a barcos patrulla y canoas neumáticas para patrullar el emblemático río que transcurre entre los monumentos históricos de Londres.
La Real Fuerza Aérea (RAF, por sus siglas en inglés) patrullará además los cielos de la capital con helicópteros Puma y aviones caza Typhoon desde la base militar Northolt de la RAF, al oeste de Londres, y desde la de Ilford al este de la ciudad.
Pero el despliegue más controvertido ha sido la instalación de baterías de misiles tierra aire en edificios de viviendas en el empobrecido y decrépito barrio del East End de Londres. Residentes en este barrio acaban de perder la batalla judicial que tenía como objetivo impedir la instalación de baterías Rapier SAM.
Las comunidades locales formadas principalmente por clase obrera se han opuesto a la militarización de sus barrios. Además, han puesto en duda la seguridad de sus residente en caso de que se utilicen las armas para abatir un avión sospechoso de ser utilizado para atentados terroristas. Uno de ellos declaró: “¿Qué ocurrirá si se rocían nuestras casas de desechos?”.
La invasión militar de los barrios durante las cuatro semanas de los Juegos Olímpicos ha exacerbado la irritación provocada por este colosal espectáculo. Zonas del este de Londres como Tower Hamlets y Waltham Forest se sitúan a la sombra de las instalaciones construidas expresamente para los Juegos. Se calcula que el coste total de la organización de los Juegos Olímpicos, incluyendo la gigantesca operación de seguridad, alcanzará entre 20.000 y 40.000 millones de dólares, una cantidad que en gran parte asumirán por los contribuyentes. Todo ello en un momento en el que el gobierno británico está en pleno periodo de restricciones presupuestarias y draconianas medidas de austeridad que han eliminado unos gastos públicos del orden de los 140.000 millones de dólares.
Comunidades socialmente desfavorecidas del East End londinense han pagado los platos rotos de las reducción presupuestaria necesaria para equilibrar la contabilidad del Tesoro, en peligro debido a los generosos miles de millones destinados a salvar bancos privados corruptos.
Con el paro y las privaciones que se viven profundamente en zonas como el East End londinense, pocos de sus residentes tendrán medios de asistir a los Juegos Olímpicos: las entradas llegan a alcanzar los 3.000 dólares.
Dada la yuxtaposición de este extravagante acontecimiento y su estridente patrocinio corporativo con la lúgubre y extendida pobreza de muchos londinenses, con un telón de fondo de operaciones militares y de vigilancia a gran escala, existe una sobrecogedora sensación que recuerda a la novela de George Orwell, 1984.
Este relato ya clásico de Orwell de un autoritario Estado policial se desarrolla principalmente en Londres, convertido en la capital de Airstrip One, una provincia del super-Estado estadounidense, Oceanía. La empobrecida mayoría de la población, los “prolos”, tenía que contentarse con pubs sórdidos y la vana esperanza de ganar una lotería semanal, mientras que el “círculo interno” trata con prepotencia a las masas. Unos poderes de excepción y un permanente estado de guerra mantiene a los prolos en su posición de servidumbre. En 1984 de Orwell la idea de que el supuesto estado de guerra y los futuros ataques de enemigos anónimos son una estratagema de la elite para infundir temor a las masas es también más que una sospecha.
Con la fundamental participación del gobierno británico en la “guerra global contra el terrorismo” de Estados Unidos y las pruebas de que la inteligencia británica actuó en connivencia con los denominados atentados terroristas en el metro de Londres del 7 de julio de 2005, 1984 de Orwell da la impresión de que la vida imita cada vez más al arte.
1984 se publicó en 1949, un año después de la celebración de los Juegos Olímpicos en Londres. Estos Juegos tuvieron lugar inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, cuando gran parte del perfil de la ciudad de Londres seguía devastado por la guerra relámpago de la Luftwaffe alemana.
En 2012 Londres volverá a parecerse a una zona de guerra debido a la espuria “guerra contra el terrorismo” a la que se han lanzado el gobierno británico y su aliado estadounidense, ambos en busca del dominio tanto en el extranjero como interno.
{Rebelión}
Tags: 1984 (Geoge Orwell), Jogos Olímpicos Londres 2012, Povo e grandes eventos esportivos, Violências -
July 27th, 2012Futebol. . .
Tags: Adebayor, Adebayor (Lirinha), Música, Vídeo D HojeEmmanuel Adebayor, Togo
-
July 27th, 2012Futebol
Publicado há uns quatro, cinco dias no Observatório da Imprensa, o texto esperou esse tempinho para chegar ao acervo do Lado D e aconteceu que uma das fontes - os dois autores do texto a seguir - se foi, agora, só o que está impresso, ou no caso de digitado para ser lançado póstumo. Um abraço ao professor Valério Brittos!
A inquietação com o que escreveram, e que seria a cereja do bolo é o tema da relação TVs e clubes de futebol.
Bom mesmo seria se as relações fossem isonômicas, considerando as propriedades que cada lado tem, os times com o patrimônio das suas histórias e torcidas, e as empresas de comunicação, também com a trajetória e tecnologias que levam a programação para o público.
Embora as agremiações futebolísticas sejam empregadoras de funcionários administrativos e jogadores, diga-se que no exemplo analisado por Brittos e Gomes, em relação à grande mídia faz as vezes de “proletária”. E como tal, passível de cruzar os braços e, no mínimo, horizontalizar a negociação. Bons ou ruins, eles nasceram independentes um do outro, porém, em crescente ca$amento ao longo dos tempos.
Distinto, “O que seria do futebol sem a televisão?” junta o quebra-cabeça histórico-econômico da submissão, ao menos em nível brasileiro, das quatro linhas à telinha. Ley de Medios de países como Equador e Argentina, por exemplo, mostra-se como reação ao processo de privatização do esporte através das antenas e satélites, que resiste, mas é um primeiro caminho… reativo.
Do jeito que estão as engrenagens, fica como cantam os Paralamas: “A esperança não vem do ar nem das antenas de TV”. (RAG)
. . .
O que seria do futebol sem a televisão?
por Valério Cruz Brittos e Anderson David Gomes dos Santos
Em meio a discussões sobre o quanto o futebol pode ter perdido os elementos de paixão característicos, ou seja, “desprezando” os torcedores através do aumento da característica mercantil no jogo, com uma espécie de “elitização” nas arquibancadas, a pergunta que fica sempre é: por que os clubes não abandonam isso e tomam conta das suas ações, tornando-se independentes das ordens da televisão, que paga os direitos de imagem das partidas, por exemplo?
Primeiro, é necessário reparar que não é tão simples assim. Até mesmo porque não se trata de algo momentâneo, mas constitui todo um processo histórico que fez com que o esporte estivesse incluso numa espécie de “complexo econômico-cultural-esportivo-midiático”.
A mercantilização adentrou outros campos sociais com mais força a partir da década de 1970, refletindo um momento de liberalização econômica que vai atingir também o setor comunicacional em todo o mundo - por mais que no Brasil a comunicação, de forma geral, já fosse liberal desde o berço. Além disso, é o período de estabilização da indústria cultural, com a televisão como principal meio de comunicação, como elemento fundamental para publicizar mercadorias e propagar ideias, passando a infocomunicação a fazer parte da estrutura que conforma a sociedade capitalista, como o comprova o capital financeiro.
Fim de barreiras de mercado
Também é nesta década que, no âmbito das transmissões esportivas, há a primeira transmissão a cores de uma Copa do Mundo de futebol para países das Américas e da Europa: em 1970, no México. João Havelange é eleito presidente da Federação Internacional de Futebol Associado (Fifa) em 1974 e se propõe a expandir o futebol, enquanto símbolo do nacionalismo, para outros continentes, casos de África, Ásia e Oceania, e como gerador de outras mercadorias, com parcerias de patrocínios que chegam a ponto de ser, atualmente, do setor econômico (material esportivo, refrigerante, cartão de crédito etc.).
No caso do Brasil, no final da década o Conselho Nacional de Desportos, hoje extinto, passa a permitir a publicidade nos uniformes dos clubes brasileiros, que passam a incluir alguma marca neles apenas a partir de 1984, com a ducha Corona na camisa do Sport Club Corinthians Paulista - estratégia para ter recursos para manter o meio-campo Sócrates no Brasil.
A partir da década de 1990 há um boom, reflexo da confirmação das políticas neoliberais como guias de boa parte do mundo pós-União Soviética e queda do Muro de Berlim. O fim de barreiras de mercado fez com que a produção de mercadorias fosse descentralizada, inclusive no que tange aos bens culturais produzidos pela indústria cultural, em busca de menores custos de produção, além da multiplicação de ofertas por parte de empresas dos mais diferentes setores econômicos e locais do globo.
O boom dos anos 2000
Neste contexto, a transmissão televisiva foi fundamental para propagar a marca futebol, ligada à Fifa, para os mais diferentes locais do mundo e na década de 1990 alcança altos patamares financeiros. A Copa do Mundo ocorrerá em regiões que jamais haviam recebido este torneio antes, muito pela falta de “tradição” nesta prática esportiva: Estados Unidos (1994), Japão/Coreia do Sul (2002) e África do Sul (2010). Tal realidade é ainda exacerbada pelos super-astros globais que se tornaram os jogadores do futebol, com grande destaque para o inglês David Beckam, muito mais conhecido fora de campo que dentro dele.
O futebol brasileiro viu a formação de parcerias com grandes grupos empresariais estrangeiros extraesporte, casos de Palmeiras-Parmalat e Corinthians-Excel Econômico. Só que, com o fim das parcerias, os clubes ficaram endividados e sem ter assimilado a prática gerencial que marcou o período de sucesso dentro de campo, quando podiam contar com os principais jogadores do país.
O final dos anos 2000 é marcado por um novo boom no futebol brasileiro e isso graças à mudança nos parâmetros de marketing, com a chegada de Ronaldo “Fenômeno” ao Corinthians. Ronaldo ajuda o time a conseguir patrocinadores para várias partes do uniforme (ombro, omoplata, lateral, calção etc.), sendo parte desses patrocínios responsável pelo pagamento do seu alto salário.
A cessão dos direitos
A receita dos times ganha um aumento acentuado, de tal forma que o caminho de ida de nossos jogadores para o exterior ficou mais curto; ampliando a volta de atletas de outros países e a contratação de jogadores sul-americanos, cuja economia é pior que a brasileira - este também é um processo que, inserido na sociedade capitalista, reflete o contexto sócio-histórico brasileiro.
Mas se os clubes estão com mais recursos, ainda não foi o tanto necessário para equalizar os seus gastos por temporada. Além disso, por mais que o valor da publicidade nos uniformes dos clubes brasileiros esteja num patamar não tão distante quanto antes dos clubes europeus, o consequente aumento nos valores para a cessão dos direitos de transmissão dos seus jogos mantém o broadcasting como a principal receita de todos, mesmo os que têm uma grande quantidade de sócios-torcedores, caso do Sport Club Internacional, com mais de 100 mil.
Sem a transferência de atletas, segundo dados do balanço financeiro do clube, o Corinthians, time com maior receita do Brasil desde 2009, teve um faturamento em 2011 de 184 milhões e 39 mil reais, dos quais cerca de 62%, pouco mais de 112 milhões de reais, vieram da cessão dos direitos de transmissão. O clube com maior faturamento em marketing do ano passado, a Sociedade Esportiva Palmeiras, é, dentre os treze principais clubes do país, o que mais o valor se aproxima do recebido pelos direitos de transmissão: R$ 46.771 X R$ 44.649. Lembrando que o cálculo sobre a cessão dos direitos de imagem leva em conta a importância da competição em disputa, o quanto o organizador do evento distribui, o tamanho da torcida - potencial de recepção - e a venda anual de pacotes de pay-per-view.
O marketing cresceu
Com tom de infelicidade, a pergunta que se retorna ao torcedor de futebol é: você estaria preparado para ver o seu time passar por apertos financeiros e, consequentemente, dentro de campo, para conseguir a “independência” dos ganhos com a televisão?
Acaba formatando um encadeamento em torno da transmissão, já que se a TV não mostra os jogos do time, ele terá ainda mais dificuldades para conseguir fechar patrocínios - por mais que os valores tenham chegado a tal nível que grandes clubes nacionais, como Flamengo, Corinthians e São Paulo iniciam o Brasileirão sem o patrocínio master.
Desta forma, o que há é uma relação em que a maior emissora do país, a Rede Globo de Televisão, sabe da sua importância para a manutenção dos clubes, tanto no pagamento ou adiantamento de cotas, quanto para utilizar das suas barreiras no mercado publicitário, por conta da audiência, para “forçar” os clubes, via patrocinadores, a fecharem contrato com ela. O problema é que estes ainda não desenvolveram fórmula suficientemente lucrativa para explorar por si só as suas marcas, como fez a Fifa a partir de Havelange. O marketing esportivo no país cresceu, mas ainda tem muita coisa a explorar no enfrentamento cotidiano com o amadorismo da maioria dos dirigentes de futebol.
Expansão via TV
O torcedor, é claro, é o principal atrativo destas relações. Afinal, é ele quem paga ingresso para ir ao estádio, compra o pay-per-view e vai adquirir os produtos oficiais lançados pelos times e seus patrocinadores. Mesmo com a aprovação do Estatuto do Torcedor (2003), o cuidado com ele, enquanto consumidor em grande potencial, é muito pouco desenvolvido pelos times no Brasil - o que vai muito além de aumentar o valor dos ingressos de forma a “elitizar” o público nos estádios.
Nesta relação, talvez falte também uma pressão maior por parte dos aficionados, de forma a deixarem de ser apenas espectadores e passem a fazer parte da vida do clube, podendo decidir por algo que no final da cadeia interessa muito mais a si do que a dirigentes, empresários e setores de esporte de grandes grupos midiáticos.
Sem a televisão, o futebol não teria chegado a tal nível de expansão tanto no que tange a público receptor quanto a valores trafegados em torno dele. Na atual conjuntura, é impossível imaginar os clubes e seleções vivendo de forma não profissional e, consequentemente, sem a participação dos valores envolvidos com os direitos de imagem.
Tags: CBF, CBF + TV Globo, Fifa, Ley de Medios (Argentina), Ley de Medios (Equador), Mídia no campo de jogo -
July 24th, 2012Futebol
O sítio “Rebelión” passou adiante o desfecho de outro caso de prisão arbitrária de palestinos por parte de Israel. O ato tem o nome pomposo de “detenção administrativa”.
Mahmud Al Sarsak é uma das milhares de vítimas dessa prática.
Agora, de volta à liberdade… sitiada.
Força ao povo da Palestina, sempre! (RAG)
. . .
Nuestro encuentro con Mahmud Al Sarsak
por Manu Pineda
[Asociación Unadikum]Ciudad de Gaza (Gaza, Palestina).
Mahmud Al Sarsak es un joven futbolista de un club de Rafah, en la Franja de Gaza.
Hace tres años intentó viajar a Cisjordania para jugar un encuentro con la Selección Nacional Palestina. Tenía todos los permisos expedidos por la fuerza ocupante israelí.
Mahmud fue detenido en uno de los innumerables checkpoints israelíes que imposibilitan el derecho a la libertad de movimientos de la población ocupada palestina y enviado a prisión. Sus delitos: ser palestino y querer desplazarse de un lugar de su nación, Gaza, a otro, Cisjordania, para jugar al fútbol. Mahmud Al Sarsak tenía 22 años en el momento de su detención y encarcelamiento.
A Mahmud Al Sarsak se le aplicó la “detención administrativa”, un perverso mecanismo de la entidad sionista israelí para encarcelar de forma arbitraria a cualquier palestino sin necesidad de presentar cargos ni obligación de someterlo a juicio. En un principio, la “detención administrativa” es por un periodo de seis meses, pero puede ser prorrogable indefinidamente sin necesidad de pruebas o cualquier otro argumento jurídico. En la práctica esto puede convertir cualquier “detención administrativa” en un encarcelamiento indefinido. La situación se agrava si la persona es de Gaza, ya que no puede recibir visitas de su familia durante la detención, por mucho que ésta se alargue. La figura de la “detención administrativa” es una aberración jurídica y las principales organizaciones internacionales y agencias humanitarias han exigido, sin éxito, su desaparición. Es, repetimos, una aberración más dentro de la aberración principal que supone mantener a 4.000 personas palestinas presas en cárceles israelíes por motivos políticos.
Mahmud Al Sarsak fue víctima de esta aberración. Tres años en prisión sin saber por qué, aislado de su familia, sin derecho a la defensa, todo por querer jugar al fútbol con su selección, como querría cualquier joven de 22 años de cualquier país del mundo. Su encarcelamiento se podría haber mantenido indefinidamente si no fuera porque decidió emprender una huelga de hambre que duró 96 días. La contundente acción de resistencia civil no violenta casi acaba con su vida, pero logró difundir por todo el mundo la situación de los presos políticos palestinos y las prácticas hacia ellos de la entidad sionista israelí que suponen una flagrante violación de los Derechos Humanos y, por tanto, un crimen contra la humanidad.
Alarmado por el descrédito absoluto ante la opinión pública internacional, Israel le ofreció el destierro a Noruega a cambio de abandonar la huelga de hambre. Mahmud no aceptó. Le aseguró verbalmente que sería puesto en libertad en los próximos meses si abandonaba la huelga de hambre. Mahmud no aceptó. Mahmud Al Sarsak dejó claro desde un principio que sólo su inmediata puesta en libertad de forma incondicional le haría abandonar su medida de presión. Mahmud exigía, además, que el compromiso de su liberación incondicional no fuera verbal, dada la absoluta falta de credibilidad de Israel. Exigía un documento firmado y entregado a su abogado. Si no, llevaría su protesta hasta el final. Prefería morir a rendirse.
Israel no pudo poner precio a su dignidad y con su firmeza y convicción consiguió que Israel se doblegara.
Tras ser trasladado en primer lugar a un hospital, donde permaneció ingresado varias semanas para recuperarse y pudo recibir la visita de su madre, Mahmud Al Sarsak fue puesto en libertad el 10 de julio. Su imagen abandonando la prisión con un balón en sus manos dio la vuelta al mundo.
Su llegada a Gaza fue un acontecimiento para toda la Franja. Todo el pueblo le esperaba. También los medios de comunicación. Su mejor futbolista regresaba a casa con el trofeo más preciado: la libertad. Fue una auténtica victoria nacional.
Nos pareció que sería imposible concertar una reunión con Mahmud, dados los múltiples encuentros familiares, con amigos, prensa y también políticos a los que tendría que hacer frente, así que ni lo intentamos.
Sin embargo, al día siguiente de su liberación nos telefoneó un amigo común, Maher, quien nos dijo que había informado al futbolista sobre nuestra presencia en Gaza. Éste le respondió que nos recibiría encantado en su casa al día siguiente.
Aún incrédulos, fuimos a la cita al día siguiente. Nos acompañaban Maher, una fotógrafa belga, una activista italiana del International Solidarity Movement y una chica palestina.
Según nos acercábamos al campo de refugiados de Rafah, donde vive la familia Al Sarsak, aumentaba el número de pancartas con la figura de Mahmud: en unas aparecía vestido de futbolista; en otras compartiendo espacio con Yasser Arafat o Marwan Bargoutti; por supuesto, también era omnipresente el dibujo en el que aparece con la copa de campeón del mundo y que ha sido utilizado por centenares de miles de amigos del pueblo palestino en sus cuentas de Facebook y Twitter. Era indiscutible que el pueblo palestino tenía un nuevo héroe, un nuevo símbolo de la resistencia contra la ocupación.
Finalmente, llegamos a la estrecha calle del pobre campo de refugiados donde se encuentra la vivienda de la familia Al Sarsak.
Me resulta imposible encontrar las palabras para expresar el recibimiento que nos dispensaron, su agradecimiento, su alegría, su fiesta… Cualquiera que viese la escena sin saber con exactitud quién era quién, habría interpretado que éramos nosotros los que habíamos sido liberados tras una huelga de hambre heróica que había doblegado al habitualmente impune sionismo, que éramos nosotros los que merecíamos un homenaje.
En un principio nos recibieron los hermanos, primos, sobrinos y amigos de Mahmud. Nos acomodaron en la sala que las casas árabes tienen destinada a las reuniones familiares y de amigos, y a recibir a los invitados. Nos sirvieron unos zumos y nos preguntaron si queríamos comer. Les respondimos que ya habíamos comido, pero insistieron, explicándonos que no se trataba de un cumplido sino que realmente querían compartir su comida con nosotros. Reiteramos amablemente nuestra negativa, ya que realmente habíamos comido, pero le agradecimos profundamente el ofrecimiento en la convicción de que era sincero y no un mero acto protocolario.
Después apareció la madre de Mahmud, una mujer de entre 50 y 60 años de edad. Su rostro, sus gestos y su forma de hablar transmitían sinceridad. No había pose, no cabía la impostura, ninguna actitud era cara a la galería. Todo era tal y como se veía: real, tangible, transparente. Lo primero que hizo fue agradecernos nuestro apoyo, la presencia en Gaza, la visita, la actividad desde Europa en contra de la ocupación, el trabajo a favor de los derechos del pueblo palestino y la denuncia de la situación de los palestinos secuestrados en las cárceles israelíes.
Nos explicó que para la familia fue un golpe muy duro la apuesta de Mahmud por la libertad o la muerte, pero que lo apoyaron porque sabían que, si no tomaba esa determinación, no saldría nunca vivo; moriría de tristeza en su celda.
Se sentía feliz de tener a su hijo de nuevo junto a ella, pero no podía olvidar a los 4.000 prisioneros políticos palestinos y nos pedía que nosotros tampoco los olvidásemos.
Era evidente que la mujer era el alma de la casa. Tenía un magnetismo que atrapaba a todos. No paró de dar besos y abrazos a todas las mujeres del grupo.
Y por fin apareció Mahmud. Delgado, 1,70 de altura. Nos levantamos para saludarlo pero fue él quien se vino hacia nosotros para besarnos y abrazarnos, agradeciéndonos el trabajo que los internacionales hacemos por Palestina. Estaba débil y hablaba en voz muy baja. Teniendo en cuenta estas circunstancias y que la fotógrafa belga que hacía de intérprete luchaba contra el nudo que tenía en la garganta y las lágrimas que aparecían en sus ojos, lo cierto es que percibimos más cosas por su lenguaje no verbal que por sus palabras.
Lo que sí quedo claro fue su determinación de que no se considerara que su lucha había acabado con su puesta libertad. Insistió en que mantuviéramos la presión por la liberación de los presos. Durante todo el encuentro tuvo sentado encima a un niño pequeño. Creíamos que era un hermano o un sobrino. En realidad se trataba del hijo de un amigo, futbolista como él, que también se encuentra prisionero sin cargos en una cárcel israelí.
El pueblo palestino tiene claro que una cosa son los gobiernos occidentales y otra los ciudadanos. Por eso nos piden que no paremos de presionar, de denunciar, de ser su altavoz. Saben que su situación depende en buena medida de nuestro trabajo. Israel cuenta con el apoyo sistemático de Estados Unidos, los gobiernos europeos y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. De nosotros, de nuestro trabajo y dedicación, depende que esta realidad cambie.
Mientras escribo esta crónica, otro preso político palestino se aproxima a la muerte. Lleva 97 días en huelga de hambre. Se llama Akram Abdullah Mahmud Rikhawi. Tiene 39 años.
Tags: Akram Rikhawi, Mahmoud Sarsak, Palestina e Israel, Politicagem, Seleção de Futebol/Palestina, Violências -
July 20th, 2012FutebolTags: A Coréia do Norte na Copa do Mundo de 1966, Copa do Mundo de Futebol (Inglaterra 1966), Seleção de Futebol/Chile, Seleção de Futebol/Coréia do Norte, Seleção de Futebol/Itália, Seleção de Futebol/Portugal, Seleção de Futebol/União Soviética, They Shocked the World (de Tyler Maag)

